viernes, 3 de mayo de 2019

Las leyes del reino: la milla extra Día 2

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Salir del estándar de lo común


¿Cuánto te cuesta si esta tarde nos vamos al centro comercial? Nada, todo el mundo puede entrar al centro comercial. ¿Cuánto te cuesta entrar a las tiendas del centro comercial? Nada, es gratuito, toda persona tiene derecho a entrar allí, a disfrutar del aire acondicionado, a ver lo que se frece en todas las tiendas, allí te encuentras todo tipo de gente, unos están caminando, otros sentados, como aburridos, esperando a alguien, otros cargados de compras. ¿Cuánto les costó entrar? Nada, todos entraron gratuitamente. ¿Cuánto les costó las compras que hicieron? Pues depende, a unos les costó mucho dinero y tiempo y a otros les costó menos; pero la diferencia es que unos están en el centro comercial simplemente para pasear, y otros fueron allí para adquirir algo, tenían un proyecto, adquirir bienes. 
El reino es igual, todos entramos por gracia. No nos cuesta entrar a las puertas del reino, fuimos trasladados por la obra del Hijo; el problema es que en el reino, hay unos que solamente han paseado y nunca han adquirido la recompensa del reino, nunca han adquirido nada, porque están allí sin un propósito. Por gracia Él nos alcanzó, pero la vida sigue teniendo el mismo sentido que tenía antes, cero sentido, cero visión, cero propósito; entonces mientras unos en el centro comercial están para gastar e invertir en algo que ellos quieren, otros se fueron a pasear. En el reino hay unos que adquieren cosas que son parte del propósito de Dios, cosas que están disponibles para ellos, y hay otros que solo pasean. En el reino se trata de administrar la herencia, de tomar los recursos que Dios ya nos dio para administrarlos correctamente.

Ahora, ¿qué tiene que ver esto con la milla extra?, ¿Qué tiene que ver esto con lo que Jesús enseña al decir: que si alguien te pide que camines una milla, vayas con esa persona dos? Tiene mucho que ver, porque precisamente el principio de la milla extra, nos exhorta, nos enseña a vivir de una manera en donde podemos operar en la realidad del reino, porque Jesús habla de salir del estándar de lo común.

En esa época Jesús hablaba de algo que la gente conocía, porque si hoy alguien te pide caminar una milla, no tiene sentido para nosotros. Pero en esa época, había una ley de la jurisdicción romana, en donde especificaba que los soldados podían decir a cualquier persona, ciudadano romano, o no, «lleva esta carga que yo traigo, por una milla», era lo máximo que un soldado podía pedir a una persona que caminara con esa carga, esa era la ley, eso era lo que ordenaba el decreto civil, en el contexto de la invasión del gobierno romano a las provincias de Asia menor, en los tiempos de Jesús. 

S. Mateo 5:41
41y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.

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