domingo, 31 de marzo de 2019

¿Para qué estoy aquí en la tierra? Día 4

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¿QUÉ HACE SONREÍR A DIOS?

Ya que agradar a Dios es el principal propósito de nuestra vida, la tarea más importante que tenemos es descubrir cómo hacerlo con exactitud. Es una dicha que la Biblia nos presente un ejemplo claro de una vida que agradó a Dios. El hombre se llamaba Noé. Del estudio de su vida aprendemos los cinco actos de adoración que hacen sonreír a Dios.

Dios sonríe cuando lo amamos por encima de todo.

Dios sonríe cuando confiamos en él completamente.

Dios sonríe cuando lo obedecemos de todo corazón.

Dios sonríe cuando lo alabamos y le manifestamos una gratitud continua.

Dios sonríe cuando cumplimos sus propósitos.

Lo que Dios más quiere de nosotros es que tengamos comunión con él. Él te ama de todo corazón y desea, en reciprocidad, que tú también lo ames. El anhelo de Dios es que lo conozcamos y que pasemos tiempo con él. Él se complace con nosotros. Tener comunión con Dios, aprender a amarlo y ser amado por él, debería ser el mayor objetivo de nuestra vida. No hay ninguna otra cosa que tenga tanta importancia.

La Palabra de Dios nos dice claramente que no podemos ganarnos la salvación. La salvación es por gracia, no por ningún esfuerzo de nuestra parte. Pero como hijos de Dios podemos agradar a nuestro Padre celestial mediante la obediencia. Busquen en sus Biblias y hagan una lista de todos los pequeños actos de obediencia que agradan a Dios. Todos esos actos de obediencia son también actos de adoración. ¿Por qué a Dios le agrada tanto la obediencia? Porque es la demostración de que realmente lo amamos. 

Cuando vivimos a la luz de la eternidad, nuestro enfoque cambia. En lugar de plantearnos: «¿Cuánto placer me proporciona la vida?» llegamos a pensar:

«¿Cuánto placer le proporciono a Dios con mi vida?» Dios está buscando personas como Noé para el siglo veintiuno: personas dispuestas a vivir para agradarlo. La adoración como estilo de vida es la única manera sabia y sensata de vivir.

Querido Dios, quiero que mi vida te haga sonreír. Dame las fuerzas para amarte por sobre todo, confiar en ti completamente y obedecerte de todo corazón.
Salmos 147:11
11Se complace Jehová en los que le temen,
Y en los que esperan en su misericordia.

S. Mateo 22:37-38

37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.Dt. 6.5. 38Éste es el primero y grande mandamiento.

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