sábado, 30 de marzo de 2019

¿Para qué estoy aquí en la tierra? Día 3

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PLANEADO PARA AGRADAR A DIOS

Agradar a Dios se conoce como adoración. El propósito primario de la vida debiera ser agradar a Dios. Todo lo que hagas para complacer a Dios es un acto de adoración. Así como el diamante, la adoración tiene muchas facetas

La adoración es un estilo de vida. 

Adoramos para beneficio de Dios. Cuando adoramos, nuestro objetivo debería ser complacer a Dios, no a nosotros mismos. La adoración no es para ti. Es para Dios. Por supuesto, adorar tiene sus beneficios; pero no adoramos para darnos el gusto. Nuestro motivo debe ser glorificar a nuestro Creador y complacerlo o agradarlo.

La adoración no es lo que hacemos con nuestros labios; es lo que hacemos con nuestra vida. Todos los cantos, las oraciones y las alabanzas son en vano si no van unidas a un cambio y compromiso personal. No hay lugar para espectadores en la adoración. La adoración pasiva es una incongruencia. La verdadera adoración es ofrecer nuestra vida para agradar a Dios.

Padre, gracias por crearme para agradarte. Ni siquiera existiría si no hubieras decidido crearme. De no hacer ninguna otra cosa hoy, antes de acostarme, ayúdame a conocerte y amarte un poco más que ayer. Ayúdame a desarrollar un estilo de vida de adoración.

Romanos 12:1
1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

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