viernes, 29 de marzo de 2019

¿Para qué estoy aquí en la tierra? Día 2

plan-image

LA VIDA DESDE LA PERSPECTIVA DE DIOS

La Biblia compara la vida con una prueba, un fideicomiso y una asignación temporal. Estas ideas son la base de una vida con propósito. Para poder cumplir los propósitos que Dios tiene para ti, tendrás que cuestionar la sabiduría común y sustituirla por enfoques bíblicos de la vida.

Cuando entiendes que la vida es una prueba, te das cuenta de que nada es insignificante para ti. Aun los percances más pequeños tienen significado para el desarrollo de tu carácter. Cada día es importante y cada segundo es una oportunidad para hacer crecer y profundizar tu carácter, para demostrar tu amor y depender de Dios. Algunas pruebas parecen enormes y abrumadoras, otras ni siquiera las sientes. Pero todas ellas tienen implicaciones eternas.

Nunca te olvides de que todo lo que tienes en tu vida en realidad pertenece a Dios: tu casa, tus hijos, tu trabajo… todo. Tú eres solo el cuidador, el albacea, el mayordomo. Tienes el privilegio de disfrutarlo pero también la responsabilidad de usarlo debidamente de la manera que Dios quiere que lo uses.

Nuestra cultura dice: «Si no es tuyo, no lo cuidarás». Pero los cristianos vivimos bajo otra norma: «Como Dios es el dueño, tengo que cuidarlo lo mejor que pueda».

Al fin de tu vida en la tierra serás evaluado y recompensado de acuerdo a la manera en que usaste lo que Dios te confió. Eso significa todo lo que hagas. Hasta las tareas más simples tienen repercusión eterna. Si todo lo tratas como un encargo, con responsabilidad, Dios te promete tres recompensas en

la eternidad. La primera, Dios te dará su aprobación y te dirá: «¡Buen trabajo, bien hecho!» Segundo, se te dará un ascenso y una responsabilidad mayor en la eternidad: «Te pondré a cargo de muchas cosas». Luego serás honrado con un festejo: «Ven y comparte la felicidad del Maestro».

Dios de gracia, dame sabiduría para entender la vida como tú la entiendes. Ayúdame a pasar la prueba de carácter que me planteas y a cuidar todo lo que me das como un encargo sagrado. Porque tú eres dueño de todo, yo solo lo uso mientras estoy en la tierra.
S. Lucas 16:10
10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.

Reacciones:

0 comentarios :

Publicar un comentario

Páginas vistas en total