miércoles, 13 de marzo de 2019

El Corazón De Un Guerrero Día 5

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¿Cómo va tu gran remontada? 

El entendimiento es algo precioso… 

Si alguien se me acerca y me tira al piso, mi primera reacción va a ser levantarme y darle un zurdazo. Sin embargo, si después me explica que casi he pisado una serpiente, cambio de opinión de inmediato. Esa persona pasa de abusón a héroe en un nanosegundo. 

Lamentablemente, entendimiento no es suficiente para sanar o aliviar los recuerdos dolorosos. Sin embargo es un gran avance. 

El enemigo de nuestra vida obtiene una ventaja precipitada en nuestra historia en la batalla por nuestros corazones. Antes de que sepamos que estamos en una guerra, lo maléfico está infligiendo dolor en nuestro corazón juvenil. El enemigo gana terreno en nuestros corazones y lo utiliza en nuestra contra, tanto en ese momento como en el futuro. Al crecer, algunos sufrieron más que otros. Con corazones agobiados, nuestro mejor plan se convierte en sacar el mayor provecho y hacer lo mejor posible. Peor que cargar con mentiras es sacar fuerzas de ellas. Es muy peligroso que un hombre esté motivado por sus heridas y el mensaje que éstas transmiten. Es una motivación que al enemigo le encanta servirnos una y otra vez . Dios el Padre invita al hombre, el portador de Su imagen, a que colabore con Él, que camine con Él, que confíe en Él, que dependa de Él y a que se alinee con Él. Lo primero en la agenda es redimir el pasado. Allí comienza el entrenamiento. 

Dios está guiando a cada hombre hacia una gran remontada. 

Dios dirige los pasos. Cristo ya preparó la mesa y la mayor parte del trabajo ya está hecho. Sin embargo, tenemos un rol que cumplir. Tenemos que hacer una contribución, tomar una decisión y ejercitar nuestra voluntad. Lo primero que Dios desea hacer es quitar todo lo que impida que un hombre reciba Su amor. Solo después, Dios iniciará y validará a un hombre al derramar Su amor en él. No estoy hablando de la salvación, sino de la invitación divina y diaria de Dios: “¿Me permites amarte?” 

Recibir el amor de Dios afirma el corazón del hombre y, en el proceso, lo lleva a colaborar con Dios para desmontar el trabajo explosivo del enemigo y tu ser impostor. Así es. Todos los hombres luchan con un impostor… por lo menos espero que lo están luchando. Tantos hombres están tan fusionados con su ser impostor que no pueden distinguir entre lo verdadero y lo falso. Por eso, los hombres necesitan entendimiento y solo entonces puede comenzar el trabajo fino

Entender mejor nuestro pasado nos posiciona para la redención y para nuestro próximo paso: movernos hacia la curación fundamental y hacia el entrenamiento que necesitamos como hijos amados. Una vez que divisamos las mentiras bajo las que hemos vivido, podemos invitar a Jesús a que las trate. Esas heridas provocan culpa, vergüenza y odio hacia nosotros mismos, hacia otras personas y, finalmente, hacia Dios. Repito, estos recuerdos dolorosos nos dieron lecciones y aprendimos algo de ellos. Pero lo que aprendimos no fue bueno. 

Jesús quiere ayudarnos a desaprenderlas

En tu tiempo a solas con Dios, pregúntale lo siguiente: 

Dios, ¿qué recuerdos dolorosos y qué falsas declaraciones que surgen de ellas me impiden alcanzar la libertad y ser tu hijo amado? 

Espíritu Santo, ¿qué cargas pesadas podrían estar agobiando a mi corazón? ¿Me revelarías qué recuerdos dolorosos y mensajes dañinos a las que me he aferrado y ya es hora de soltarlas?
S. Lucas 3:22
22y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.Is. 42.1; Mt. 12.18; 17.5; Mr. 9.7; Lc. 9.35.
 



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