jueves, 21 de marzo de 2019

El Corazón De Un Guerrero Día 12

plan-image

Primero lo primero 

La mayor parte de la niñez masculina es una experiencia de aprendizaje práctico de cómo se hacen o no se hacen las cosas. Aunque no era muy divertido mirar a alguien haciendo algo, por ejemplo a mi papá martillando o pintando una silla, era parte de mi currículo. Cada vez que me daba el martillo y me decía “Ahora inténtalo tú”, sonreía de oreja a oreja. 

Inténtalo con cualquier niño o niña que tiene menos de once años y ya verás. Rompe y bate un huevo con un corazón joven mirando y entonces invítale ligeramente “¿Quieres tratar?” y verás lo que pasa después. A veces, lo que se aprende es que la vida es color de rosas. Otras veces, el martillo da en el pulgar o se rompen los huevos en el piso. 
El apóstol Pablo habló sobre esto en 2 Corintio 10:3-6. El mundo no tiene principios. ¡La ley de la selva rige allí afuera! El mundo no juega limpio. Sin embargo, nosotros no vivimos ni luchamos de esa manera. No lo hemos hecho, ni lo haremos. Nuestras herramientas de trabajo no son propaganda o manipulación, sino que son para destruir toda esa cultura terriblemente corrupta. 

Utilizamos nuestras herramientas poderosas en Dios para [1] destruir filosofías retorcidas , [2] derribar barreras que se levantan en contra de la verdad de Dios y [3] ensamblar todo pensamiento suelto, toda emoción y todo impulso en la estructura de una vida formada por Cristo. Nuestras herramientas están al alcance de la mano para quitar toda obstrucción y para edificar vidas de obediencia que se dirijan hacia la madurez. 

¿Ves la lista 1, 2 y 3? Léela otra vez. 

Son demasiados los hombres que creen que su misión es luchar por las vidas de otros. Creo que Pablo habla de la lista como si fuera la misión personal de regreso de un hombre - la lucha por su propio corazón. Caminar con Dios para derribar mis propias filosofías retorcidas me ayuda a derrumbar las barreras verdaderas en mi corazón y a reconstruir mi vida en acuerdo con la de Cristo. 

La escuela de la vida tiene un costo de matrícula muy alto. Todos los días escucho historias de los errores que la gente ha cometido y de sus esperanzas de recuperarse. Algunos errores son bastante inocentes, accidentes ocasionales o los restos desordenados de un momento de desenfoque. Otros errores pueden llevar meses, incluso toda una vida para reparar. Todos hemos escuchado las siguientes líneas y quizás las hemos dicho: 

“Sólo fue una vez.” 

“Nunca más.” 

“Ojalá me lo hubieran dicho” 

“Debería haberlo escuchado a mi…” 

Estas no son formas prometedoras por comenzar una historia. 

Considera tu historia. ¿Qué momentos de mal juicio o decisiones precipitadas han provocado heridas en tu corazón o en el corazón de los que amas? 

Tengo manera de producir víctimas por haber sido impulsivo, malinterpretado o simplemente por haber estado en el lugar incorrecto espiritualmente en el momento incorrecto físicamente. Es lo que puede suceder cuando un guerrero ayuda a otros a ordenar sus historias, a descubrir mentiras y acompañar a un corazón hacia la curación. 

Todo hombre sigue buscando el rescate, la redención, la restauración, la validación, la aceptación, el valor, la importancia y la pertenencia en su historia. Es una experiencia increíble ser parte de ese proceso. Lo hace al volver con Jesús al pasado para poder asociarse con Él para el futuro… primero su propio futuro y luego el de otros.  

Es un concepto abrumador que nos invita a cimentarnos en Dios… Siempre. 

En tu tiempo a solas con Dios, pregúntale

Dios Padre, ¿cuándo me he enfocado más en Tu amor por otros que en Tu amor por mí? ¿Cuándo he dejado a un lado el hecho de que deseas mi corazón? 

Jesús, ¿qué barreras en mi corazón se levantan en contra de la verdad?
2 Corintios 10:3-6
3Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.




Reacciones:

0 comentarios :

Publicar un comentario

Páginas vistas en total