lunes, 7 de enero de 2019

Listos para la batalla Día 5

plan-image

Un ejército debe conocer primero ante quién se enfrenta y cuáles son las armas que tiene si pretende enfrentar a su adversario. Si ignora la capacidad y el armamento de su enemigo, lo único que logrará es perder la batalla. Por esta razón se invierte tanto dinero en el espionaje del adversario. Fallar en esto puede costar muy caro.

Sin embargo, muchas veces los creyentes ignoran al diablo, pensando que de esa manera no serán atacados o que es algo de lo que no hay que preocuparse. Pero él es nuestro adversario, y debemos conocer con qué armas cuenta.

Nuestra lucha es contra el diablo y su ejército. Él es nuestro enemigo. ¿Podemos entonces hablar de él? Claro que sí.

Es un diablo derrotado, vencido. Pero es necesario que la Iglesia conozca ciertas cosas del adversario. Una cosa es glorificarlo y ver demonios por todos lados, y otra, ignorarlo. Es un severo peligro creer que estamos totalmente inmunes. Suponer que Satanás no puede tocarnos es un riesgo. Él no nos afecta si vivimos plantados en la Palabra.

Debemos vivir en santidad, firmes en la Palabra de Dios, porque el diablo nos toma cuando nos descuidamos.

Una de sus principales armas es infundir temor sobre aquellos que pretendemos descubrirlo o hacerle frente. Pero todo aquel que lo resiste debe saber que tiene autoridad dada por Dios para ordenarle en el nombre de Jesús. Podrá presentar muchas formas y manifestaciones con el objetivo de atemorizar, pero él es un diablo mentiroso y no puede no oír ni desobedecer la autoridad del nombre de Jesús.

Muchas veces el diablo se presenta para intimidarme y decirme: “No puedes conmigo”. En ocasiones se cruza por la plataforma mientras estoy predicando u orando para gritarme que no puedo contra él. Mi respuesta es siempre la misma: “Yo no puedo, pero el que está conmigo, sí puede. ¡Aleluya! En el nombre de Jesús, Satanás ¡fuera!”. Esa es la autoridad que Dios nos ha dado para hacer su obra.
S. Lucas 14:31
31¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
S.Juan 10:10
10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
S. Lucas 10:19
19He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones,Sal. 91.13. y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.
Reina-Valera 1960® es una marca registrada de American Bible Society, y se puede usar solamente bajo licencia.


Reacciones:

0 comentarios :

Publicar un comentario

Páginas vistas en total