martes, 25 de diciembre de 2018

Vence La Preocupación Día 2

La Biblia dice: “Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.” (Filipenses 4.6-7).
Quizá sientes que en ocasiones pierdes el control sobre las pequeñas cosas, y a lo mejor piensas que esas dificultades no son importantes para Dios, que no forman parte de sus competencias; como si el Señor tuviera ciertas áreas en las cuales no pudiese hacer nada :-)
Por ejemplo, quizá pienses:
  • De acuerdo, Dios puede todo, ¿pero qué le importa a Él que el motor de mi coche se haya roto?
  • ¿Por qué le tendría que pedir que mediara en los conflictos entre mis colegas de la oficina?
  • Nada de lo que estoy viviendo actualmente es importante para Él.
Imagínate que posees una casa grande, y que necesita algunas reparaciones. Sin embargo, en el momento en el que el jefe de obras viene a evaluar los daños, le escondes ciertas habitaciones. La restauración no estaría completa, ya que incluso las pequeñas habitaciones de la casa cuentan.
No olvides esto: los que le entregan todo a Dios, “todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8.28).
Isaac Newton decía: “De la misma forma que un ciego no tiene ni idea de los colores, igualmente nosotros no tenemos ni idea de la forma en la que Dios, en su infinita sabiduría, percibe y comprende todas las cosas”. Solo puedo animarte a abandonar todo a los pies del Señor, pues Él se preocupa hasta de los más mínimos detalles de tu vida.
Te invito a orar conmigo de esta manera si lo deseas: “Padre celestial, reconozco que todo lo puedes y que nada es imposible para ti. Reconozco también que sabes todo, mucho mejor que yo. Aunque no siempre entiendo todo lo que haces o permites, elijo confiar en ti. Hoy pongo mi mano en la tuya, pues quiero andar contigo. Ayúdame a aceptar lo que no puedo cambiar y a entregarte todas las cosas. Confío en ti. En el Nombre de tu Hijo Jesús. Amén”.
Gracias por existir,  
Eric Célérier.

Filipenses 4:6-7
6Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Romanos 8:28
28Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Colosenses 1:17
17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;

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