sábado, 1 de diciembre de 2018

Peregrinos Y Extranjeros Día 8 final

Jesús - Dios encarnado entre una humanidad rebelde (Juan 1:14)
El punto álgido de la revelación de Dios en el Antiguo Testamento estaba centrado en la manifestación de su gloria: Éxodo 33.18-34.7. De la misma manera, el Cristianismo es, esencialmente, una revelación de la gloria de Dios en Jesucristo. La gloria de Dios aparece ahora exclusivamente en el Verbo de Dios hecho carne, el unigénito del Padre que está lleno de gracia y de verdad. Este es el gran mensaje de la fe cristiana.
Moisés tuvo un encuentro transformador con el Dios de gloria: Éxodo 34.8-10. De la misma manera, Juan y los primeros discípulos del Señor Jesús fueron transformados por ese encuentro con el Señor de la gloria, 1ª Corintios 2.9. El pueblo de Israel en el desierto experimentó que la gloria de Dios reside esencialmente en mostrarles su misericordia. Ahora la iglesia conoce la gloria de Dios en la gracia salvadora que hay en el Unigénito del Padre que se ha encarnado con el propósito de salvarla, por medio de su obra en la cruz. Jesucristo está lleno de gracia y de verdad para con una humanidad rebelde y pecadora. Y es que Dios muestra su gloria en la salvación de los pecadores en el Señor Jesucristo. Por ello, nuestra esperanza reside en la determinación divina de justificar a los impíos, Romanos 4.5, de hacer que la gracia sobreabunde y reine mediante el Señor Jesucristo, Romanos 5.20,21.
Este encuentro con la gloria de Dios es la única explicación detrás de la propagación de la fe cristiana hasta nuestros días. El hecho de que hubo hombres y mujeres que fueron transformados por la gloria de Dios y que quisieron que otros también pudieran tener esa misma experiencia. Esto hace que podamos afrontar el futuro de la iglesia con esperanza ya que Dios ha decidido que su gloria sea conocida entre todas las naciones, que su Hijo Unigénito encarnado sea anunciado a todos. Nuestras oraciones cuentan, pues, con la mejor de las motivaciones, que Dios muestre su gloria en la salvación de los pecadores. Y, precisamente por eso, podemos estar seguros de que nuestras peticiones serán escuchadas en el Señor Jesús.
José Moreno
Motivos de gratitud:
· Por hacernos partícipes de tu salvación.
· Por que cuentas con nosotros para salvar a otros.
· Por tu iniciativa. Gracias porque, siendo el Dios de la gloria, te acercaste al hombre.
Confesión:
· Perdón por no ser, como iglesia, buenos propagadores de tu salvación
Peticiones:
· Que la transformación por la gloria de Dios que hemos experimentado nos lleve a anhelar que otros también la experimenten en sus vidas, anunciándoles las buenas nuevas del evangelio. 
· Seamos personas de oración que intercedan por los que todavía no le conocen 
· Vivamos con la esperanza de saber que Dios ha decidido que su gloria sea conocida por todas las naciones. 

Juan 1:14

14Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

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