viernes, 14 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 5

Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar


¿Será por eso que tenemos dos oídos, pero una sola boca? Job dice que Es cierto que al necio lo mata la ira, y al codicioso lo consume la envidia. La ira no sólo hiere, sino que puede llegar a matar a otros, pero también puede hacerlo con quien la ejecuta, a nosotros tal vez, que según el texto quedaríamos definidos como necios. 

Esto es absolutamente cierto. Tan cierto como que rápidamente deja que se vea su necedad, cuando da a conocer su ira. Proverbios 12 enfatiza que: El necio al punto da a conocer su ira; mas el que no hace caso de la injuria es prudente. Al punto, es al instante. A diferencia del necio, el prudente, deja pasar la injuria, no se envuelve en ella, no entra en su terreno, no se deja provocar. Mira el tema como de quien viene y le resta importancia. 

Proverbios 15:18, descubre una verdad devastadora: El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla. El hombre prudente sabe que no está «para echar más leña al fuego» y su función es apaciguar y no promover contiendas. A veces decimos «me mordí la lengua para no hablar» y no es que nos mordimos la lengua, sino que hicimos un esfuerzo para no entrar en el juego de la reacción por la ira y el enojo. En ese momento uno debe pensar que más allá de lo que digan de mí, yo sé quién soy delante de Dios. Otras personas toman un camino diferente y lo guardan en su corazón, formando resentimientos y amarguras. Es solo otra forma de rechazo. Ambas reacciones son pecaminosas.

Efesios 4:26-32 nos da la respuesta sobre cómo conseguir la libertad del enojo y la ira: Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Job 5:2
2Es cierto que al necio lo mata la ira,
Y al codicioso lo consume la envidia.

Proverbios 12:16
16El necio al punto da a conocer su ira;
Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.

Proverbios 15:18
18El hombre iracundo promueve contiendas;
Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.

Efesios 4: 26-32
26Airaos, pero no pequéis;Sal. 4.4. no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27ni deis lugar al diablo. 28El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

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