jueves, 13 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 4

La descripción 


¿Cuándo es pecado la ira y el enojo? Atacamos a las personas y como no somos como Dios, por supuesto, carecemos del equilibrio perfecto, que Él tiene, entre la ira y la misericordia. Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia, Habacuc 3:2. 

La única manera de lograrlo, es ser dominado de tal manera por el Espíritu Santo, que sea Dios obrando en mí. En este punto, es necesario reconocer por qué surge la ira y el enojo en nosotros. Al hacerlo, aparecen tres fuentes inagotables para ellas. 

• La fuente del orgullo 

Cuando decimos: No estoy errado. Yo siempre tengo la razón, nunca me equivoco, los demás casi siempre lo hacen. Ninguno hay mejor que yo. Por eso no puedes hacer ninguna crítica sobre mí. 

• La fuente del egoísmo  

Está relacionada con el orgullo, al punto que es la actitud interna que produce la manifestación externa. Mis intereses son los únicos que importan. 

• La fuente del control  

Hace que quiera tener el poder en cada situación para ser la figura central, es la necesidad que tiene que ser cubierta. Yo manejo las cosas. Cuando pierdo el control, entonces, me molesta. 

¿Cómo tratar el problema de la ira y el enojo? 

Algunas personas tienen la tendencia de expresarse con fuertes reacciones acompañadas de palabras hirientes, que lastiman a los demás. La Biblia nos dice en Proverbios, cómo responder a reacciones de este tipo: La blanda respuesta quita la ira; más la palabra áspera hace subir el furor.

Algunos han dicho ante un problema de ira, que el 10% de la cuestión es lo que nos sucede, pero el 90% es como reaccionamos ante ello. En consecuencia, es necesario tomar en cuenta la recomendación de Santiago: Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. No actuar en reacción inmediata, sino esperar pacientemente, pensar y responder en sabiduría sin atacar a la persona sino al pecado. El hombre de Dios, que crece en el conocimiento de Cristo, manifiesta este principio de vida. 

Habacuc 3:2
2Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí.
Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos,
En medio de los tiempos hazla conocer;
En la ira acuérdate de la misericordia.

Proverbios 15:1
1La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.

Santiago 1:19-20
19Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.


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