lunes, 10 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 1

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¿Qué es la ira y el enojo? 


Es un tema en el que casi todos tenemos problemas y necesitamos liberarnos cuanto antes de su esclavitud. 

La ira es un fuerte sentimiento de disgusto, que proviene de un aparente mal, que puede ser real o ficticio. Es algo adentro nuestro que no da placer. Es más fácil verla, que definirla. La identificamos sin mayores problemas cuando ocurre en otro, pero cuando gana nuestro corazón, demasiadas veces no nos damos cuenta. 

Robert Jones dice en su libro «Arrancando las raíces de la ira»: La ira, es un problema universal se ve en toda cultura y se experimenta en cada generación. Ninguno está aislado de su presencia o inmune a su veneno. Puede saturar a una persona y arruinar algunas de sus relaciones más íntimas, que son las más afectadas. La ira llega a ser parte de la fábrica del hombre caído

Comprendemos que su alcance traspasa culturas, épocas, temperamentos o generaciones diferentes. La primera idea, popularmente aceptada, es que la ira y el enojo siempre son pecado, pero veamos que dice Warren Wiersbe al respecto: Sin embargo, la ira no necesariamente tiene que ser pecado, pues Dios ha puesto dentro de nosotros la parte emocional que incluye la ira. Dijo también que: Si no tienes capacidad de airarte o enojarte nunca vas a llegar a mucho en la vida

¿Qué te pasa adentro cuando ves tantos abortos, tantos niños maltratados, tanto pecado generalizado? ¿No se conmueve nada dentro de ti? Recordemos que mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. La palabra «enardecía», es muy fuerte y se visualiza con la imagen de un toro antes de atacar, uno que está verdaderamente enojado. 

La ira es como un fuego, que cuando es usado bien, en forma apropiada, nos puede dar calor en un día frío. Es más, sin el fuego no se puede cocinar, pero cuando no está bajo control puede llegar a ser un fuego destructivo y arrasar con propiedades e incluso destruir vidas. 

Aristóteles, con quien no compartimos casi nada, dijo correctamente que cualquier persona se puede enojar, es fácil, pero enojarse con la persona correcta, en el grado correcto, en el tiempo correcto, con el propósito correcto y en la forma correcta, no está al alcance de muchos, ni pueden todos; porque tampoco es fácil.  

Hechos 17:16
16Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.

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