lunes, 26 de noviembre de 2018

Peregrinos Y Extranjeros día 3

Rut. Inmigrante conoce a Dios. (Rut 1)
Hemos de destacar al Dios de toda gracia. En una visión de largo alcance vislumbramos el plan de redención. El libro acaba con Rut formando parte de la genealogía de David (4:18-22) y más tarde como antepasado de Jesús (Mt. 1:5). Así que, Yahweh va entretejiendo los eventos de su consejo eterno de salvación. Más cercano es la bendición divina en tiempos de apostasía pues la historia de Rut tiene lugar en días de los Jueces (1:1). Improbable como pueda parecer el Señor actúa favorablemente y podemos destacar dos cosas: A) En su providencia revierte las situaciones (6,22). El mismo que permitió las carencias que hicieron razonable la emigración y la desgracia para Noemí y sus nueras a causa de la muerte, ahora crea las condiciones para la vuelta a la tierra prometida. B) Lleva a las personas a la fe (1:16,17). Para ello usa el testimonio personal. Noemí ha sido objeto de duras críticas por haber dejado la tierra prometida y dejar de alguna forma su fe. Con todo, a) las palabras de Rut "tú Dios será mi Dios" (16) demuestran que nunca cedió a la religión o cultura dominante de Moab. b) Sabía cómo interceder por sus nueras (8) e indudablemente esperaba respuesta divina. c) Veía la mano de Yahweh en todas las cosas ocurridas, pues nombra cuatro veces al Señor (20,21). d) Tampoco se hace la víctima reclamando la atención de sus nueras a las que invita a quedarse en Moab (9-13). Respecto a Rut destaca su resolución firmísima:"No insistas que te deje..." (16). Que es una fe verdadera lo vemos: (1) Cree en Yahweh a pesar de las penosas circunstancias que podrían haberle vuelto resentida hacia él. (2) Total compromiso, a especie de discipulado, dejando familia y tierra para seguir a Dios. (3) Extraordinaria simpatía con su suegra (2:11,12). (4) Identificación sin fisuras con el pueblo de Dios, aunque como moabita podría haber sido mal vista por la sociedad. Es una verdadera hija de Abraham (Gn. 12:3b). 
Antonio Ruiz
Motivos de gratitud:
· Por los distintos hermanos que con su testimonio han afectado vidas, han sido tus manos, tu voz, tus pies, un beso al alma de los que te conocen y los que no 
· Porque mis batallas las haces tuyas.
· Porque restituyes, nos llevas a nuestro diseño original.
Peticiones:
· Que podamos llevar a otros por nuestro testimonio a la fe en Cristo.
· Que estemos dispuestos a dejar todo por seguir a Dios.
· Que las influencias que nos rodean no nos alejen la mirada de Cristo.

Rut 1
Rut y Noemí
1Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos. 2El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí.
3Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos, 4los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años. 5Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.
6Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan. 7Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá. 8Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo. 9Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron, 10y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo.
11Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos? 12Volveos, hijas mías, e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos, 13¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí.
14Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella. 15Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.
16Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. 17Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. 18Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más.
19Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí? 20Y ella les respondía: No me llaméis Noemí,1.20 Esto es, Placentera. sino llamadme Mara;1.20 Esto es, Amarga. porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. 21Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?
22Así volvió Noemí, y Rut la moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.

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