domingo, 7 de octubre de 2018

Heridas de Amor


Presta mucha atención a la historia que voy a contarte a continuación, puede cambiar tu vida.

Un niño jugaba cerca de un lago en esos calurosos días de verano, al ver el agua, no se resistió y quitándose la ropa fue a echarse un rico chapuzon. Su mamá, que hacía cosas en la cocina, de lejos ve como su hijo corre a ese pequeño lago, ella recordó que había rumores, que había un lagarto que había herido a más de una persona en los últimos días. Su mamá al verlo sale corriendo para percibir a su hijo del peligro que había al meterse al lago.

Lastimosamente cuando ella llega el lagarto había tomado al niño por las piernas hasta las rodillas. La mamá, con todo el amor de una madre no se queda de brazos cruzados, y se mete al lago también y agarra fuertemente al niño por los brazos, empieza una lucha, entre la fuerza de un lagarto y el amor de una madre por la vida de un pequeño.

Empiezan a peliar, el lagarto con los colmillos enterrados en las piernas, y la mamá con los dedos enterrados en sus brazos.

Claro, pudo más el amor de una madre que logró arrancar al niño de los colmillos de aquí lagarto. Inmediatamente lo llevan al hospital, el caso del niño se hace famoso, llegan los medios de comunicación a entrevistar, a documentar el caso y a filmar las heridas tan pronunciadas que el lagarto había dejado en las piernas del niño. En repetidas ocasiones le pidieron que se levantara el pantalón para poder filmarlo, un medio de comunicación llegó a ese cuarto del hospital, y le volvieron a pedir la misma cosa.

El niño cansado les dice basta ya, no son las heridas del lagarto en mi rodillas las que tienen que filmar, las heridas que tienen que filmar son las que tengo en mis brazos, el niño se levanta las mangas de la camisa y les muestra que en los brazos también tenía heridas, pero no de los colmillos de un lagarto sino de los dedos del amor de una madre que peleó por salvaré y darle una nueva oportunidad para volver a vivir.

El niño termina diciendo las heridas que me hizo el lagarto no valen la pena. Las heridas que me hizo mi madre en mis brazos esas son las que valen la pena porque por esas heridas hoy yo puedo vivir.

Te tengo una buena noticia, hubo alguien que en la cruz del calvario también tuvo heridas por ti.

Y la biblia dice en 1 Pedro 2:24... Que por sus heridas nosotros ya fuimos sanados. Quiero decirte que, es muy probable que a ti también la vida te haya dejado marcas, y heridas pronunciadas que la gente pueda ver. Pero hoy te tengo una excelente noticia. Las heridas que te ha dejado la vida no valen la pena. Las heridas que valen la pena, fueron las del amor de Jesús al morir por ti en la cruz del calvario. Porque por las heridas de él, tus heridas y mis heridas son sanas a partir de este momento, en el nombre de Jesús; amén.

Fuente de la historia : Pastor Abraham Pérez Lara

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