martes, 20 de junio de 2017

Nueva Vida en Cristo Día 2

2. El arrepentimiento - El camino hacia una vida transformada

En Génesis, el primer libro de la Biblia, leemos la historia de cómo el pecado entró en el mundo. Cuando Adán pecó, Dios le preguntó: “¿Acaso has comido del fruto del árbol que yo te prohibí comer?" (Génesis 3:11). En lugar de reconocer su error, Adán decidió culpar a su esposa... Él descaradamente declaró que el fallo fue con “la mujer que me diste por compañera” (Génesis 3:12). Cuando Dios confrontó a Eva, ella cometió el mismo error: "La serpiente me engañó" (Génesis 3:13).
Desde entonces, la humanidad tiene problemas para asumir la responsabilidad de sus errores. Es más fácil echarle la culpa a alguien o a una circunstancia, pero eso no soluciona los problemas de nuestro carácter. Cuando tratamos de eludir la responsabilidad por nuestros errores, podemos preservar nuestro orgullo, pero dejamos de madurar. Culpar a otros nos hace caer en las arenas movedizas de las conductas y actitudes tóxicas que solo nos hacen daño.
Dios quiere sanarnos y restaurarnos, pero, para eso, tenemos que dejar de echarle la culpa a otros, asumir la responsabilidad de nuestros errores y alejarnos de ellos. Esto es lo que la Biblia llama arrepentimiento.
La palabra arrepentimiento significa "cambio de rumbo" o "cambio de mente". Dios sabe qué es lo mejor para nosotros y Él es digno de confianza. Cuando nos arrepentimos, Dios responde con perdón y sanidad.
Al examinar la cuestión del arrepentimiento, es vital entender que Dios aborrece el pecado, pero no porque Él puede ser herido o perturbado por el pecado. Él es Dios y nada puede lastimar Su majestad y gloria. Entonces, ¿por qué Dios odia el pecado? Porque el pecado nos hace daño. Él sabe lo que es mejor para nuestra vida y nos invita a dejar atrás todo lo que se interpone entre nosotros y la vida abundante que Jesús vino a traer.
¿Cuáles son las áreas de su vida en las que necesita arrepentirse? ¿Está usted culpando a otros por sus propios errores? ¿Cuáles son los hábitos, pensamientos, sentimientos o actitudes en su vida que se convirtieron en una prisión para usted? Quizás usted realmente sufrió por culpa de otra persona, y esto no se puede menospreciar, pero aunque no se pueda cambiar lo que pasó, con la ayuda de Jesús se puede decidir cómo uno va a reaccionar. Por medio del arrepentimiento y el perdón, Cristo puede ayudarle a triunfar sobre cualquier situación catastrófica en su vida. Usted fue llamado a la libertad, y el arrepentimiento es esencial para recibir todo lo que Jesús tiene para usted.
Hoy le invito a mirar su propia vida, renunciar a la soberbia, confesar sus pecados y dejarlos atrás. No importa lo que hizo, dónde estaba o con quién estaba. Si realmente se arrepiente y deja el pecado, Dios está dispuesto a perdonar y restaurar su vida. Él también está dispuesto a hacer más que eso, Él está listo para llamarle Su hijo, llenarle con su Espíritu Santo y darle una vida completamente nueva. ¡Él promete cambiar su culpa y vergüenza por la verdadera alegría!
Es importante que aprenda sobre el arrepentimiento, porque esto no es algo que se hace solo una vez en la vida. Nuestra salvación no significa que no tendremos luchas contra el pecado. Al contrario, porque decidimos vivir para Dios, enfrentamos pruebas y tentaciones que no enfrentábamos antes.
Para un cristiano, el arrepentimiento y el perdón no constituyen una licencia para pecar, sino un medio para restaurar nuestra relación con Dios cuando tropezamos en nuestro caminar con Jesús. El arrepentimiento es un estilo de vida. La mayor prueba de que uno se arrepintió es que está constantemente dispuesto a someterse al señorío de Cristo y permitirle que cambie las cosas en su vida que no traen honor a Él.
Aquí hay cuatro pasos sencillos que pueden ayudarle a practicar la disciplina espiritual del arrepentimiento y recibir el perdón de Dios.
  1. Reconozca sus pecados.Sea profundamente honesto consigo mismo y confiese sus pecados a Dios, cualesquiera sean.
  2. Pida perdón. Pida a Dios que le perdone sus pecados y sepa que Él está más que dispuesto a perdonarle siempre que lo necesite.
  3. Reciba el perdón de Dios.Después de confesar y alejarse de su pecado, acepte el perdón de Dios. Él quitó su culpa y vergüenza. No mire hacia atrás. ¡Levante su cabeza y siga adelante en su nueva vida con Jesús!
  4. ¡Viva una vida victoriosa!Ahora que está perdonado, no peque más. Entregue su vida al control del Espíritu Santo y sea transformados por la gracia, amor y poder de Dios.
En nuestro próximo devocional, aprenderemos más acerca de cómo comunicarse con Dios mediante la oración. ¡Hasta mañana!

Versiculos para leer y reflexionar: 
 

Mateo 4:17Reina-Valera 1960 (RVR1960)

17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.

Hechos 20:21Reina-Valera 1960 (RVR1960)

21 testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.

1 Juan 1:9Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

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