La Salvación

2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

La Oración

Es una conversación o un dialogo de nuestro Espíritu con Dios. Es la comunicación directa de nuestro Espíritu con el Padre Celestial. Juan 4: 23-24.

El Testimonio

La palabra testimonio viene del griego mártir («μάρτυρας», «testigo») que hace referencia a quien da fe de algo debido a que lo ha vivido o presenciado.

Principio de Siembra y Cosecha

“Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” (Mateo 6:21).

martes, 11 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 2

La duda 

¿Cómo podemos tener ira o enojo y no pecar? La Biblia nos habla de la ira santa, la ira de Dios y también tenemos ciertos ejemplos de ella: Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado

Lamentablemente, la imagen de Jesús en la mayoría de la gente, en la actualidad, es la de un ser débil y contemplativo, sin embargo su amor era tan perfecto, como su justicia. Su mansedumbre no era un sinónimo de inacción, como se ve en el texto anterior. 

¿Qué cosas lo enojaban? Veamos la segunda vez que purificó el Templo de Jerusalén, para encontrar la respuesta. Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones

Con base en esto, ¿qué cosas lo enojaban? Ver lo santo convertido en profano, la adoración transformada en un negocio personal, sin dudas, levantaba su ira. Pero encontramos una clave en el Salmo 97: Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; Él guarda las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra

Un día, vendrá la ira de Dios sobre este mundo, durante la tribulación y los juicios de Dios sobre la Tierra, serán su expresión manifiesta. Apocalipsis dice que él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.

Juan 2:13-16
13Estaba cerca la pascuaEx. 12.1-27. de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.
Mateo 21:12-13
12Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 13y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada;Is. 56.7. mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

Salmos 97:10
10Los que amáis a Jehová, aborreced el mal;
Él guarda las almas de sus santos;
De mano de los impíos los libra.

Apocalipsis 14:10
10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira;Is. 51.17. y será atormentado con fuego y azufreGn. 19.24. delante de los santos ángeles y del Cordero;

Romanos 1:18
18Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

lunes, 10 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 1

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¿Qué es la ira y el enojo? 


Es un tema en el que casi todos tenemos problemas y necesitamos liberarnos cuanto antes de su esclavitud. 

La ira es un fuerte sentimiento de disgusto, que proviene de un aparente mal, que puede ser real o ficticio. Es algo adentro nuestro que no da placer. Es más fácil verla, que definirla. La identificamos sin mayores problemas cuando ocurre en otro, pero cuando gana nuestro corazón, demasiadas veces no nos damos cuenta. 

Robert Jones dice en su libro «Arrancando las raíces de la ira»: La ira, es un problema universal se ve en toda cultura y se experimenta en cada generación. Ninguno está aislado de su presencia o inmune a su veneno. Puede saturar a una persona y arruinar algunas de sus relaciones más íntimas, que son las más afectadas. La ira llega a ser parte de la fábrica del hombre caído

Comprendemos que su alcance traspasa culturas, épocas, temperamentos o generaciones diferentes. La primera idea, popularmente aceptada, es que la ira y el enojo siempre son pecado, pero veamos que dice Warren Wiersbe al respecto: Sin embargo, la ira no necesariamente tiene que ser pecado, pues Dios ha puesto dentro de nosotros la parte emocional que incluye la ira. Dijo también que: Si no tienes capacidad de airarte o enojarte nunca vas a llegar a mucho en la vida

¿Qué te pasa adentro cuando ves tantos abortos, tantos niños maltratados, tanto pecado generalizado? ¿No se conmueve nada dentro de ti? Recordemos que mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. La palabra «enardecía», es muy fuerte y se visualiza con la imagen de un toro antes de atacar, uno que está verdaderamente enojado. 

La ira es como un fuego, que cuando es usado bien, en forma apropiada, nos puede dar calor en un día frío. Es más, sin el fuego no se puede cocinar, pero cuando no está bajo control puede llegar a ser un fuego destructivo y arrasar con propiedades e incluso destruir vidas. 

Aristóteles, con quien no compartimos casi nada, dijo correctamente que cualquier persona se puede enojar, es fácil, pero enojarse con la persona correcta, en el grado correcto, en el tiempo correcto, con el propósito correcto y en la forma correcta, no está al alcance de muchos, ni pueden todos; porque tampoco es fácil.  

Hechos 17:16
16Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 8 Final

Pablo, el gigante intelectual

El último ejemplo a considerar es el del intelectual Pablo. Sin ninguna duda, no hay otra persona, en el Nuevo Testamento, a quien Dios haya utilizado más que al apóstol Pablo. Dios no solo lo usó para llevar la luz, sino también para revelar la mente de Dios y hacernos llegar sus grandes verdades a través de sus escritos. Pablo fue un gigante intelectual de su época. Lee su testimonio personal: «Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible». ¡Qué currículo! ¡Qué credenciales! Pero todo esto, era considerado como nada para él.

El apóstol Pablo, tomaba todo lo que había recibido como un regalo de Dios y por lo tanto, no se envanecía por sus logros humanos. Continúa diciendo: «Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo». Debatía con los intelectuales de su época, a la misma altura, pero nunca se consideró como algo especial. Verdaderamente se hizo a sí mismo como nada, a fin de que Dios pudiese glorificarse a través de su vida.

Todos estos hombres y muchos otros más, llevaron la luz. Quizá seas como Pedro, como Esteban o tal vez como Pablo. Quizás te parezca que no tienes nada en común con ellos. No obstante, quiero recordarte que sí lo tienes porque Dios ha plantado su luz, la luz del glorioso evangelio, dentro de tu corazón. Dios te ha dado su Espíritu, el mismo que desarrolla los ministerios de iluminación y regeneración. Él te ha dado su Palabra infalible, la luz de Dios misma.

¿Vas a llevar la luz? ¿Te sentirás incentivado a hacerlo? Dios desea utilizarte para llevar esta luz a tu generación. Jack Wyrtzen, fundador de Palabra de Vida Internacional, lo expresó con estas palabras: «Yo creo que es responsabilidad de cada generación alcanzar a su generación para Cristo». Es un privilegio asombroso y a la vez, una gran responsabilidad, Dios te ha capacitado para hacerlo. ¡Tienes lo que se requiere para hacerlo, así que hazlo! ¡Lleva esa antorcha, como el atleta olímpico de Dios, arriba a las riberas del cielo regocijándote por haber sido capacitado por su Espíritu para llevar la luz!
Filipenses 3:4-6
4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín,Ro. 11.1. hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;Hch. 23.6; 26.5. 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; Hch. 8.3; 22.4; 26.9-11. en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
Filipenses 3:7-8
7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

sábado, 8 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 7

¿Eres como Pedro?


No obstante, cuando Andrés salió de escena, Pedro fue la figura clave, no sólo en los evangelios, sino también en el libro de los Hechos. Pedro era siempre el que hablaba…de frente, en forma oral, inclusive impetuoso, sin embargo se convirtió en una luz para su generación. Estaba dispuesto a hablar, a salir al frente y a asumir una posición de convicción para Dios. Fue Pedro quien, en el Día de Pentecostés, cerró la boca de los judíos burlones predicando a Jesucristo como Salvador y Soberano. Este fue el mismo Pedro que le cortó la oreja a Malco y se zambulló al agua para nadar hasta la orilla del Mar de Galilea cuando Jesús dijo: «Venid, comed». Impulsivo, sí, pero siempre dispuesto a dar una respuesta a aquellos que le preguntaban cuál era la razón de su fe. Quizá tú seas como Pedro. ¿Por qué no aceptas un desafío? ¿Por qué no utilizas todas tus energías para Cristo? 

Luego pienso en el laborioso Esteban, quien fue uno de los llamados para que sirvieran las mesas. Era una clase de muchacho «detrás de bambalinas», quien se ocupaba de las necesidades de los creyentes en la iglesia naciente. Esteban fue fiel, simplemente realizando la común tarea de servir mesas. No obstante, este hombre conocía verdaderamente las Escrituras y estaba lleno del Espíritu de Dios, quien utilizó a Esteban para expresar el mensaje más extenso del libro de los Hechos. 

Esteban, sin embargo, fue apedreado hasta morir como resultado de haber dado ese mensaje, sin poder ver durante su vida ningún resultado del mismo. No obstante, llevó fielmente la luz hasta la muerte y en la eternidad brillará realmente como una corona de Dios a causa de su fidelidad. 

Quizá tú tengas una tarea cualquiera o tal vez estés escondido de la vista de los demás, sin embargo, Dios te utilizará de maneras que jamás soñaste, en lugares que nunca imaginaste y en momentos que jamás pensaste. Podría inclusive costarte la vida, como sucedió con Cassie Bernall, estudiante de 17 años, quien, en medio de la masacre en Columbine High School, en 1999, con un asesino apuntando, que le preguntó si creía en Dios, no dudó, dijo que sí, y esas fueron sus últimas palabras. Sé un Esteban, sé una corona de Dios y lleva la luz.   

Hechos 7:55-59 RVR1960
55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57 Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58 Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

El científico y la rosa

Se trataba de un científico serio. No de un guitarrero. Le habían pedido que estudiara los problemas de una planta de rosa que estaba pasando por dificultades en su período de floración.

Tomó las cosas muy en serio. Primero estudió la tierra. Descubrió que estaba cerca de una pared cuyos cimientos llegaban hasta la tosca. La greda extraída había sido tirada precisamente en el lugar donde luego tuvo que estar el rosal. Se trataba de una tierra con historia y con condicionantes en parte negativos.

Además, toda la lluvia que caía sobre aquella parte del tejado, se descargaba en el alero que daba justo sobre la planta. Podía suceder que a veces hubiera exceso de humedad. Carecía de sol por la mañana; en cambio de tarde lo tenía en demasía, por el reflejo de la pared encalada que le devolvía duplicado el calor.
Había muchos porqués en la historia previa de su tierra y en la geografía que le tocaba compartir. Pero también los había en su propio ser de rosal y en la historia de su crecimiento. Porque la variedad no era la más adaptada a este clima. Fue plantada fuera de su época, y de pequeña había sufrido un serio accidente
que por poco termina con su existencia.

¡Cuántos traumas y condicionantes! Realmente al leer el informe, era como para desesperarse. ¿Qué se podía hacer? Aparentemente se trataba de circunstancias irreversibles, o muy poco variables ya.
Pero aquí estaba, a mi parecer, la equivocación. La suma de todos los porqués del pasado de la rosa, no daban ninguna explicación sobre el para qué de su existencia allí, en ese lugar y en esas condiciones.

Todos los porqué se referían a su pasado, y eran simplemente informes sobre la realidad existente y comprobable. Y lo que en realidad interesaba era el presente de la planta y su futuro.

Fueron nuevamente al científico, para pedirle un consejo. Más que ello, quizá, quisieron saber para qué la planta estaba justamente allí y no en otro lugar. Para qué se le pedía a la pobre rosa que viviera esa geografía e historia con tantos condicionantes negativos. Y el hombre, que era un científico en serio, no un
guitarrero, les respondió:

-Eso no me lo pregunten a mí. Pregúntenselo al jardinero.

Y era cierto. La respuesta estaba integrada en un plan mucho más amplio que el de la simple historia comprobable de la planta. El jardinero tenía un proyecto en totalidad que abarcaba todo el jardín. En su sabiduría, conocía muy bien todo lo que con su ciencia descubriría el científico. Y sin embargo quiso que la rosa viviera, y que su existencia embelleciera dolorosamente aquel rincón del jardín, comprometiéndose a vigilar sus ciclos y a defender su vida amenazada. El jardinero estaba comprometido tanto con la rosa como con toda la vida y la belleza del jardín. Esto dependía de un plan nacido en la sabiduría de su corazón, y por tanto no podría nunca ser investigado por el científico, que reducía su búsqueda a la mera existencia de la planta individualmente considerada en su geografía concreta.

Al médico podrás preguntarle sobre los porqué de tu dolor.

Al psicólogo sobre la raíz de tus traumas.

Al historiador y al sociólogo el pasado que te condiciona.

Pero el para qué fuiste llamado a la vida aquí y ahora, eso tenés que preguntarse a Dios.

Jesús decía:

- Mi Padre es el Jardinero.


publicado en el libro Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 6

¿Desperdicias tu vida?


Hay toda clase de situaciones en las cuales los creyentes se ven atrapados, sin embargo muchas están muy lejos del propósito principal de la vida, llevar el glorioso evangelio de Cristo a un mundo que yace en la oscuridad. 

Es una tragedia, pero a menudo, nosotros mismos nos convertimos en el peor enemigo del evangelio, al perder de vista la capacitación que provee el Espíritu de Dios en nuestra vida y el poder explosivo de la Palabra de Dios. Desperdiciamos nuestra vida y también afectamos a otros al no llevar la luz. Qué tragedia es que les demos la espalda a nuestros amigos que no conocen a Cristo y que enfrentan una eternidad de perdición. 

Hace algunos años quedé emocionalmente sacudido ante esta verdad, al cruzarme con un pequeño poema titulado: «Mi Amigo».  Lee atentamente estas palabras. 

Mi amigo, estoy de pie ante el juicio ahora 

Y siento que de alguna manera tú tienes la culpa. 

En la tierra caminé junto a ti día tras día 

Y nunca, ni una sola vez me señalaste el camino. 

Tú conocías al Señor en verdad y gloria 

Pero nunca me contaste la historia. 

Mi conocimiento entonces era muy poco 

Fácilmente me podrías haber conducido a salvo con él. 

Aunque vivimos juntos en la tierra 

Nunca me hablaste del segundo nacimiento; 

Y ahora, en este día estoy condenado 

Porque fallaste en mencionarme al Señor. 

Me enseñaste muchas cosas, es verdad, 

Te llamé mi amigo, confié en ti. 

Pero ahora me doy cuenta 

que es demasiado tarde 

Aunque podrías haberme salvado de este destino. 

Trabajamos durante el día, hablamos en la noche 

Y sin embargo no me mostraste la luz. 

Me dejaste vivir, amar y morir 

Y supiste todo el tiempo que nunca viviría en el cielo. 

Sí, te llamé mi amigo en la vida 

Confié en ti en el gozo y la adversidad. 

Y, sin embargo, al llegar a este terrible fin, 

¿Cómo te puedo llamar, mi amigo? 

Ejemplos a seguir 


Para ayudarnos a no caer en esta horrible trampa, haríamos bien en considerar el ejemplo de aquellos que han llevado fielmente la luz en el pasado. Así como la generación de ellos fue tocada por la luz del evangelio de Cristo, de la misma manera puede suceder con nuestra generación hoy. 

En primer lugar pienso en el impulsivo Pedro, el cual llegó a la luz por medio del testimonio de su hermano Andrés. La Escritura dice acerca de Andrés, «Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo)». 

Juan 1:41
41Éste halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).

jueves, 6 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 5

Los enemigos de llevar la luz 


El apóstol Pablo dedicó su vida a llevar la luz a todo el mundo gentil, los no judíos, de su época. Pablo, al escribir la segunda carta a los creyentes de Corinto, identificó claramente al enemigo clave, cuando nos proponemos llevar la luz. Sí, adivinaste, su nombre es Satanás, Lucifer, el diablo, ese dragón y serpiente antigua. 

Observa las palabras del apóstol Pablo: «Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios». Es increíble, pero al principal enemigo de llevar la luz se lo denomina «el dios de este mundo». Satanás es el gobernante de esta era actual y lleva adelante su plan diabólico y destructivo cegando la mente de aquellos que no creen. 

De una manera increíble no sólo ciega la mente de los que no creen, sino que también trata de impedir que los creyentes lleven la luz. Esto lo hace colocando dudas en nuestra mente, nos hace perder la motivación y lo que es peor nos hace desviar de la forma de vivir que Dios quiere, en gran manera. Piensa, simplemente por un momento: Cuando dudas de tu capacidad para llevar la luz, realmente estás dudando del poder y las promesas de Dios en cuanto a su capacitación para ser su mensajero. Así que la duda no es en cuanto a ti, sino en cuanto a Dios, y cuando esto sucede, Satanás ha llevado a cabo su estratagema diabólica en tu vida. 

El hecho de llevar la luz es importante, pero también debemos estar seguros de cuál es nuestra motivación. ¿Es glorificar a Dios y ver la salvación de almas? Satanás en muchas ocasiones trastornará nuestra motivación haciéndonos creer que somos las «estrellas», en lugar de siervos. El problema es, que si lo que queremos es ser una estrella, entonces no vamos a decir o hacer nada que haga que la gente nos menosprecie. A veces este deseo está muy escondido, pero en realidad queremos ser populares o aceptados en la escuela o vecindario donde estamos. 

Si Satanás no puede engañarnos en cuanto a nuestra motivación de esta manera, entonces tratará de hacer que nos desviemos del camino con cosas tales como promover una iglesia o denominación en particular o involucrarnos en discusiones religiosas que solo conducen a divisiones. Recuerda que es posible ganar una discusión, pero perder un alma. No estamos para promocionar ninguna organización ni a nadie, sino solo a Jesucristo.

2 Corintios 4:3-4
3Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 4

¿Cómo llevo la luz?


Alguno podría preguntar, ¿es posible en la actualidad llevar la luz del Evangelio en las escuelas públicas? Quiero recordarte, que junto con cada uno de los mandatos que Dios nos da en su Santa Palabra, también está otorgado el equipamiento necesario para que lo llevemos a cabo. 

La práctica de llevar la luz 


Lo anteriormente dicho, nos conduce a la práctica de llevar la luz. ¿Cómo hago, cómo llevo la luz? Permíteme sugerirte algunas maneras en las cuales podrías hacer esto, tanto en la escuela, como en el vecindario al cual perteneces. 

Lleva tu Biblia, su Palabra es luz. Durante los últimos años de escuela secundaria me acostumbré a colocar la Biblia encima de mis libros. Fue increíble la cantidad de oportunidades que tuve para hablar de Cristo solo como resultado de llevar mi Biblia. Algunos estudiantes tomaban mi Biblia y decían: «¿Qué es esto? ¿Eres un santurrón o qué?» En ese momento, podía compartir con ellos la verdad de Jesucristo y la forma en que Él había cambiado mi vida. Fue maravilloso ver a muchos de ellos aceptar a Cristo. 

Por medio de folletos evangelísticos. Busca algunos folletos buenos que compartan la verdad de la salvación. Asegúrate que estén repletos de pasajes bíblicos y que le demuestren a la gente de manera clara y notoria que tu intención es glorificar a Dios. 

Mediante un broche de Palabra de Vida o con alguna frase o señal, que puedas colocar en la solapa de tu saco como herramienta para testimonio. Quizá la gente te pregunte: «¿Qué es eso?» En ese momento les puedes compartir la verdad del Evangelio de Cristo. Pero recuerda que un testimonio eficaz no puede ser esporádico, sino que debes respaldarlo con la consistencia de tu vida. A medida que seas obediente, y lleves la luz todos los días, tanto en la escuela como en tu lugar de trabajo, Dios de manera maravillosa te proveerá oportunidades y abrirá puertas que jamás hubieras pensado que fuera posible alcanzar. Yo sé que funciona, porque en el último año de escuela secundaria más de 300 compañeros de clase conocieron a Cristo. Esas vidas fueron tocadas para la eternidad, porque nosotros simplemente obedecimos la Palabra de Dios que nos dice que llevemos la luz.

Salmos 119:105
105Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino.


martes, 4 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 3

Luz a los gentiles


Dios, de una manera muy clara, llamó a sus primeros discípulos para que llevaran la luz. Tenían que hacerlo a través de sus vidas y de sus labios, o sea, el testimonio de lo que eran, y de lo que decían. La exhortación se refiere a manifestar el conocimiento de Dios a través de la forma en que vivimos, pero también a compartir por medio de nuestras palabras la gran verdad de que Jesucristo es el único que puede hacer desaparecer la ignorancia que tienen en cuanto a Dios. Nosotros tenemos que llevar su mensaje a este mundo moribundo y perdido. 

Qué maravillosas palabras expresó nuestro Señor a Pablo y Bernabé en, donde leemos: «Te he puesto para luz a los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra». Sin ninguna duda, el plan de Dios para la vida del apóstol Pablo era que llevara la luz. Pero aquí se hace notorio que éste no es sólo el plan de Dios para el apóstol Pablo, sino también para tu vida y la mía, como para la de Bernabé. 

La exhortación que Dios te hace, es que coloques tu vida en un lugar donde se pueda ver, esa es nuestra responsabilidad y que, por medio de ella y de tus labios, la salvación se pueda manifestar a aquellos que están sumidos en la oscuridad, aquellos que ignoran totalmente todo lo relacionado con Dios. Esta no es una opción para ti; es la obligación que tienes ante la comunidad en que te encuentras, en la escuela, en el vecindario y por supuesto delante de tus seres queridos. 

Los que están perdidos se hallan envueltos en la oscuridad e ignoran completamente el plan de Dios, necesitan la luz de Dios. ¡La exhortación para ti, en el día de hoy es que lleves esa luz! 

Pablo dijo que fue obediente a la visión celestial. ¿Eres obediente al mandato de Dios para tu vida? ¿Conoces la Palabra de Dios, lo suficientemente bien, como para mostrar a la gente que está envuelta en su propia ignorancia, que Jesucristo es el camino, la verdad y la vida y que nadie viene al Padre sino por Él? 

Cuando la gente ve tu vida, ¿considera tus buenas obras y glorifica a tu Padre que está en el cielo? ¡Esta exhortación es hoy para ti!  

Hechos 13:47
47Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo:
Te he puesto para luz de los gentiles,
A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.

Hechos 26:19
19Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,

lunes, 3 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 2

La luz del mundo


En el templo de Jerusalén había un gran candelabro de oro que tenía una altura de 50 codos, es decir, 22 metros y era sumamente hermoso. Se encendía todas las noches para que derramara su suave luz a través de toda la ciudad, hacía recordar al pueblo que la presencia de Dios estaba con ellos. 

Jesús, de pie en medio del templo, dijo: «Yo soy la luz del mundo». Pero, ¿a qué se refería? Jesús, por medio de esta declaración, realmente dijo que él era el Mesías. Sí, Jesucristo era el verdadero Soberano de Israel, el Salvador del mundo. Simeón, se refirió al Mesías como una «luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel». Así como la luz que estaba en el santuario siempre brillaba delante del Señor, de la misma manera Cristo manifestó su vida ante el pueblo de Israel y todo lo que lo rodeaba. 

La luz que trajo Cristo fue el conocimiento de su Padre. Lo que reveló acerca del Padre, a través de su vida, no fue hecho en forma secreta. Porque la gente no enciende las luces para colocarlas en un lugar donde estén escondidas. 

Juan declara que los hombres amaron más las tinieblas que la luz. Esto muestra la verdadera esencia de la luz y de la oscuridad espiritual, pues los hombres prefirieron la oscuridad del mal. La luz representa el conocimiento de Dios y de la vida de Dios. La oscuridad, en cambio, la ignorancia en cuanto a Dios y la muerte espiritual que esto conlleva. Cuando llevamos la luz, estamos manifestando el conocimiento de Dios ante aquellos que están envueltos en la oscuridad y la vida de Dios a los que están muertos en sus delitos y pecados. Esta luz es la persona misma de Jesucristo, la luz de la Palabra de Dios. Observa atentamente, nosotros no somos la luz, sino más bien aquellos que preparan el camino para la entrada de la Luz Verdadera, Jesucristo, y del conocimiento de Dios mismo. 

La exhortación relacionada con la luz 


A lo largo de las Escrituras vemos que Dios es la luz y que Jesucristo, el Hijo de Dios, se declaró a sí mismo como luz y a la Palabra de Dios también se la denomina luz. Jesús, en su gran Sermón del Monte, se volvió hacia sus seguidores y les dijo: «Vosotros sois la luz del mundo». Continuó diciendo: «Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos».     

Juan 8:12
12Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo;Mt. 5.14; Jn. 9.5. el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Lucas 2:32
32Luz para revelación a los gentiles,Is. 42.6; 49.6.
Y gloria de tu pueblo Israel.

Juan 3:19
19Y ésta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Mateo 5:14
14Vosotros sois la luz del mundo;Jn. 8.12; 9.5.
 una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

 Mateo 5:16
16Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.


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