La Salvación

2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

La Oración

Es una conversación o un dialogo de nuestro Espíritu con Dios. Es la comunicación directa de nuestro Espíritu con el Padre Celestial. Juan 4: 23-24.

El Testimonio

La palabra testimonio viene del griego mártir («μάρτυρας», «testigo») que hace referencia a quien da fe de algo debido a que lo ha vivido o presenciado.

Principio de Siembra y Cosecha

“Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” (Mateo 6:21).

viernes, 14 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 5

Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar


¿Será por eso que tenemos dos oídos, pero una sola boca? Job dice que Es cierto que al necio lo mata la ira, y al codicioso lo consume la envidia. La ira no sólo hiere, sino que puede llegar a matar a otros, pero también puede hacerlo con quien la ejecuta, a nosotros tal vez, que según el texto quedaríamos definidos como necios. 

Esto es absolutamente cierto. Tan cierto como que rápidamente deja que se vea su necedad, cuando da a conocer su ira. Proverbios 12 enfatiza que: El necio al punto da a conocer su ira; mas el que no hace caso de la injuria es prudente. Al punto, es al instante. A diferencia del necio, el prudente, deja pasar la injuria, no se envuelve en ella, no entra en su terreno, no se deja provocar. Mira el tema como de quien viene y le resta importancia. 

Proverbios 15:18, descubre una verdad devastadora: El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla. El hombre prudente sabe que no está «para echar más leña al fuego» y su función es apaciguar y no promover contiendas. A veces decimos «me mordí la lengua para no hablar» y no es que nos mordimos la lengua, sino que hicimos un esfuerzo para no entrar en el juego de la reacción por la ira y el enojo. En ese momento uno debe pensar que más allá de lo que digan de mí, yo sé quién soy delante de Dios. Otras personas toman un camino diferente y lo guardan en su corazón, formando resentimientos y amarguras. Es solo otra forma de rechazo. Ambas reacciones son pecaminosas.

Efesios 4:26-32 nos da la respuesta sobre cómo conseguir la libertad del enojo y la ira: Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Job 5:2
2Es cierto que al necio lo mata la ira,
Y al codicioso lo consume la envidia.

Proverbios 12:16
16El necio al punto da a conocer su ira;
Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.

Proverbios 15:18
18El hombre iracundo promueve contiendas;
Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.

Efesios 4: 26-32
26Airaos, pero no pequéis;Sal. 4.4. no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27ni deis lugar al diablo. 28El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 4

La descripción 


¿Cuándo es pecado la ira y el enojo? Atacamos a las personas y como no somos como Dios, por supuesto, carecemos del equilibrio perfecto, que Él tiene, entre la ira y la misericordia. Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia, Habacuc 3:2. 

La única manera de lograrlo, es ser dominado de tal manera por el Espíritu Santo, que sea Dios obrando en mí. En este punto, es necesario reconocer por qué surge la ira y el enojo en nosotros. Al hacerlo, aparecen tres fuentes inagotables para ellas. 

• La fuente del orgullo 

Cuando decimos: No estoy errado. Yo siempre tengo la razón, nunca me equivoco, los demás casi siempre lo hacen. Ninguno hay mejor que yo. Por eso no puedes hacer ninguna crítica sobre mí. 

• La fuente del egoísmo  

Está relacionada con el orgullo, al punto que es la actitud interna que produce la manifestación externa. Mis intereses son los únicos que importan. 

• La fuente del control  

Hace que quiera tener el poder en cada situación para ser la figura central, es la necesidad que tiene que ser cubierta. Yo manejo las cosas. Cuando pierdo el control, entonces, me molesta. 

¿Cómo tratar el problema de la ira y el enojo? 

Algunas personas tienen la tendencia de expresarse con fuertes reacciones acompañadas de palabras hirientes, que lastiman a los demás. La Biblia nos dice en Proverbios, cómo responder a reacciones de este tipo: La blanda respuesta quita la ira; más la palabra áspera hace subir el furor.

Algunos han dicho ante un problema de ira, que el 10% de la cuestión es lo que nos sucede, pero el 90% es como reaccionamos ante ello. En consecuencia, es necesario tomar en cuenta la recomendación de Santiago: Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. No actuar en reacción inmediata, sino esperar pacientemente, pensar y responder en sabiduría sin atacar a la persona sino al pecado. El hombre de Dios, que crece en el conocimiento de Cristo, manifiesta este principio de vida. 

Habacuc 3:2
2Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí.
Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos,
En medio de los tiempos hazla conocer;
En la ira acuérdate de la misericordia.

Proverbios 15:1
1La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.

Santiago 1:19-20
19Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.


miércoles, 12 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 3

Dios es justo


Dios no solo es amor, ese es uno de sus atributos, pero también es justo. Algo clave para entender es que la ira santa está en contra del pecado, pero no en contra de la persona. Por supuesto, es muy difícil mantener ese equilibrio, humanamente imposible, podríamos decir, pero la ira es contra el pecado, como lo explica Pablo en la carta a los romanos: Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad

Algunos han dicho que hay una diferencia entre ira y enojo, ya que son dos palabras distintas: 

• Ira: griego thumos 

• Enojo: griego orge 

Se indica que el enojo es más gradual, que se van acumulando presiones hasta que no se pueden soportar más, y esto es lo que lo hace más duradero. En cambio, la ira viene de repente y es más explosiva en su manifestación. 

En muchos casos puede que sea así, pero no en todos, así que no hay diferencias exactas entre la ira y el enojo. Por ejemplo en el Salmo 78, dice que envió sobre ellos el ardor de su ira; enojo, indignación y angustia, un ejército de ángeles destructores. Podemos ver, como el escritor usa los términos ira y enojo. 

El hombre fue creado como una persona, con características propias como intelecto, emociones y voluntad. Esta es la imagen de Dios en el hombre. La caída en pecado dañó dichas características, que en Dios, sin embargo, se mantienen perfectas, como no podría ser de otra manera. En la caída, las emociones sufrieron un cambio radical y descontrol; donde al hombre le resulta difícil controlarlas y en la mayoría de los casos las emociones lo controlan. 

A pesar de esto, de tener la imagen de Dios, cada uno es diferente, unos más expresivos, otros más callados, pero esto no cambia la situación. No importa si la reacción es externa o interna, si se manifiesta o se guarda. Lo que importa en realidad, es que existe. Más aún, lo que sí debemos reconocer penosamente, es cuando de manera equivocada, se dirige la reacción contra las personas en vez de atacar el problema o el pecado en cuestión. 

El gobierno de las emociones, se puede realizar cuando cedemos el Señorío a Cristo, que es quien puede someterlas y dirigirlas de la manera adecuada. 

Salmos 78:49
49Envió sobre ellos el ardor de su ira;
Enojo, indignación y angustia,
Un ejército de ángeles destructores.

martes, 11 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 2

La duda 

¿Cómo podemos tener ira o enojo y no pecar? La Biblia nos habla de la ira santa, la ira de Dios y también tenemos ciertos ejemplos de ella: Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado

Lamentablemente, la imagen de Jesús en la mayoría de la gente, en la actualidad, es la de un ser débil y contemplativo, sin embargo su amor era tan perfecto, como su justicia. Su mansedumbre no era un sinónimo de inacción, como se ve en el texto anterior. 

¿Qué cosas lo enojaban? Veamos la segunda vez que purificó el Templo de Jerusalén, para encontrar la respuesta. Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones

Con base en esto, ¿qué cosas lo enojaban? Ver lo santo convertido en profano, la adoración transformada en un negocio personal, sin dudas, levantaba su ira. Pero encontramos una clave en el Salmo 97: Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; Él guarda las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra

Un día, vendrá la ira de Dios sobre este mundo, durante la tribulación y los juicios de Dios sobre la Tierra, serán su expresión manifiesta. Apocalipsis dice que él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.

Juan 2:13-16
13Estaba cerca la pascuaEx. 12.1-27. de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.
Mateo 21:12-13
12Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 13y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada;Is. 56.7. mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

Salmos 97:10
10Los que amáis a Jehová, aborreced el mal;
Él guarda las almas de sus santos;
De mano de los impíos los libra.

Apocalipsis 14:10
10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira;Is. 51.17. y será atormentado con fuego y azufreGn. 19.24. delante de los santos ángeles y del Cordero;

Romanos 1:18
18Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

lunes, 10 de diciembre de 2018

Libre de la ira y el enojo Día 1

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¿Qué es la ira y el enojo? 


Es un tema en el que casi todos tenemos problemas y necesitamos liberarnos cuanto antes de su esclavitud. 

La ira es un fuerte sentimiento de disgusto, que proviene de un aparente mal, que puede ser real o ficticio. Es algo adentro nuestro que no da placer. Es más fácil verla, que definirla. La identificamos sin mayores problemas cuando ocurre en otro, pero cuando gana nuestro corazón, demasiadas veces no nos damos cuenta. 

Robert Jones dice en su libro «Arrancando las raíces de la ira»: La ira, es un problema universal se ve en toda cultura y se experimenta en cada generación. Ninguno está aislado de su presencia o inmune a su veneno. Puede saturar a una persona y arruinar algunas de sus relaciones más íntimas, que son las más afectadas. La ira llega a ser parte de la fábrica del hombre caído

Comprendemos que su alcance traspasa culturas, épocas, temperamentos o generaciones diferentes. La primera idea, popularmente aceptada, es que la ira y el enojo siempre son pecado, pero veamos que dice Warren Wiersbe al respecto: Sin embargo, la ira no necesariamente tiene que ser pecado, pues Dios ha puesto dentro de nosotros la parte emocional que incluye la ira. Dijo también que: Si no tienes capacidad de airarte o enojarte nunca vas a llegar a mucho en la vida

¿Qué te pasa adentro cuando ves tantos abortos, tantos niños maltratados, tanto pecado generalizado? ¿No se conmueve nada dentro de ti? Recordemos que mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. La palabra «enardecía», es muy fuerte y se visualiza con la imagen de un toro antes de atacar, uno que está verdaderamente enojado. 

La ira es como un fuego, que cuando es usado bien, en forma apropiada, nos puede dar calor en un día frío. Es más, sin el fuego no se puede cocinar, pero cuando no está bajo control puede llegar a ser un fuego destructivo y arrasar con propiedades e incluso destruir vidas. 

Aristóteles, con quien no compartimos casi nada, dijo correctamente que cualquier persona se puede enojar, es fácil, pero enojarse con la persona correcta, en el grado correcto, en el tiempo correcto, con el propósito correcto y en la forma correcta, no está al alcance de muchos, ni pueden todos; porque tampoco es fácil.  

Hechos 17:16
16Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 8 Final

Pablo, el gigante intelectual

El último ejemplo a considerar es el del intelectual Pablo. Sin ninguna duda, no hay otra persona, en el Nuevo Testamento, a quien Dios haya utilizado más que al apóstol Pablo. Dios no solo lo usó para llevar la luz, sino también para revelar la mente de Dios y hacernos llegar sus grandes verdades a través de sus escritos. Pablo fue un gigante intelectual de su época. Lee su testimonio personal: «Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible». ¡Qué currículo! ¡Qué credenciales! Pero todo esto, era considerado como nada para él.

El apóstol Pablo, tomaba todo lo que había recibido como un regalo de Dios y por lo tanto, no se envanecía por sus logros humanos. Continúa diciendo: «Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo». Debatía con los intelectuales de su época, a la misma altura, pero nunca se consideró como algo especial. Verdaderamente se hizo a sí mismo como nada, a fin de que Dios pudiese glorificarse a través de su vida.

Todos estos hombres y muchos otros más, llevaron la luz. Quizá seas como Pedro, como Esteban o tal vez como Pablo. Quizás te parezca que no tienes nada en común con ellos. No obstante, quiero recordarte que sí lo tienes porque Dios ha plantado su luz, la luz del glorioso evangelio, dentro de tu corazón. Dios te ha dado su Espíritu, el mismo que desarrolla los ministerios de iluminación y regeneración. Él te ha dado su Palabra infalible, la luz de Dios misma.

¿Vas a llevar la luz? ¿Te sentirás incentivado a hacerlo? Dios desea utilizarte para llevar esta luz a tu generación. Jack Wyrtzen, fundador de Palabra de Vida Internacional, lo expresó con estas palabras: «Yo creo que es responsabilidad de cada generación alcanzar a su generación para Cristo». Es un privilegio asombroso y a la vez, una gran responsabilidad, Dios te ha capacitado para hacerlo. ¡Tienes lo que se requiere para hacerlo, así que hazlo! ¡Lleva esa antorcha, como el atleta olímpico de Dios, arriba a las riberas del cielo regocijándote por haber sido capacitado por su Espíritu para llevar la luz!
Filipenses 3:4-6
4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín,Ro. 11.1. hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;Hch. 23.6; 26.5. 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; Hch. 8.3; 22.4; 26.9-11. en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
Filipenses 3:7-8
7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

sábado, 8 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 7

¿Eres como Pedro?


No obstante, cuando Andrés salió de escena, Pedro fue la figura clave, no sólo en los evangelios, sino también en el libro de los Hechos. Pedro era siempre el que hablaba…de frente, en forma oral, inclusive impetuoso, sin embargo se convirtió en una luz para su generación. Estaba dispuesto a hablar, a salir al frente y a asumir una posición de convicción para Dios. Fue Pedro quien, en el Día de Pentecostés, cerró la boca de los judíos burlones predicando a Jesucristo como Salvador y Soberano. Este fue el mismo Pedro que le cortó la oreja a Malco y se zambulló al agua para nadar hasta la orilla del Mar de Galilea cuando Jesús dijo: «Venid, comed». Impulsivo, sí, pero siempre dispuesto a dar una respuesta a aquellos que le preguntaban cuál era la razón de su fe. Quizá tú seas como Pedro. ¿Por qué no aceptas un desafío? ¿Por qué no utilizas todas tus energías para Cristo? 

Luego pienso en el laborioso Esteban, quien fue uno de los llamados para que sirvieran las mesas. Era una clase de muchacho «detrás de bambalinas», quien se ocupaba de las necesidades de los creyentes en la iglesia naciente. Esteban fue fiel, simplemente realizando la común tarea de servir mesas. No obstante, este hombre conocía verdaderamente las Escrituras y estaba lleno del Espíritu de Dios, quien utilizó a Esteban para expresar el mensaje más extenso del libro de los Hechos. 

Esteban, sin embargo, fue apedreado hasta morir como resultado de haber dado ese mensaje, sin poder ver durante su vida ningún resultado del mismo. No obstante, llevó fielmente la luz hasta la muerte y en la eternidad brillará realmente como una corona de Dios a causa de su fidelidad. 

Quizá tú tengas una tarea cualquiera o tal vez estés escondido de la vista de los demás, sin embargo, Dios te utilizará de maneras que jamás soñaste, en lugares que nunca imaginaste y en momentos que jamás pensaste. Podría inclusive costarte la vida, como sucedió con Cassie Bernall, estudiante de 17 años, quien, en medio de la masacre en Columbine High School, en 1999, con un asesino apuntando, que le preguntó si creía en Dios, no dudó, dijo que sí, y esas fueron sus últimas palabras. Sé un Esteban, sé una corona de Dios y lleva la luz.   

Hechos 7:55-59 RVR1960
55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56 y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57 Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58 Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

El científico y la rosa

Se trataba de un científico serio. No de un guitarrero. Le habían pedido que estudiara los problemas de una planta de rosa que estaba pasando por dificultades en su período de floración.

Tomó las cosas muy en serio. Primero estudió la tierra. Descubrió que estaba cerca de una pared cuyos cimientos llegaban hasta la tosca. La greda extraída había sido tirada precisamente en el lugar donde luego tuvo que estar el rosal. Se trataba de una tierra con historia y con condicionantes en parte negativos.

Además, toda la lluvia que caía sobre aquella parte del tejado, se descargaba en el alero que daba justo sobre la planta. Podía suceder que a veces hubiera exceso de humedad. Carecía de sol por la mañana; en cambio de tarde lo tenía en demasía, por el reflejo de la pared encalada que le devolvía duplicado el calor.
Había muchos porqués en la historia previa de su tierra y en la geografía que le tocaba compartir. Pero también los había en su propio ser de rosal y en la historia de su crecimiento. Porque la variedad no era la más adaptada a este clima. Fue plantada fuera de su época, y de pequeña había sufrido un serio accidente
que por poco termina con su existencia.

¡Cuántos traumas y condicionantes! Realmente al leer el informe, era como para desesperarse. ¿Qué se podía hacer? Aparentemente se trataba de circunstancias irreversibles, o muy poco variables ya.
Pero aquí estaba, a mi parecer, la equivocación. La suma de todos los porqués del pasado de la rosa, no daban ninguna explicación sobre el para qué de su existencia allí, en ese lugar y en esas condiciones.

Todos los porqué se referían a su pasado, y eran simplemente informes sobre la realidad existente y comprobable. Y lo que en realidad interesaba era el presente de la planta y su futuro.

Fueron nuevamente al científico, para pedirle un consejo. Más que ello, quizá, quisieron saber para qué la planta estaba justamente allí y no en otro lugar. Para qué se le pedía a la pobre rosa que viviera esa geografía e historia con tantos condicionantes negativos. Y el hombre, que era un científico en serio, no un
guitarrero, les respondió:

-Eso no me lo pregunten a mí. Pregúntenselo al jardinero.

Y era cierto. La respuesta estaba integrada en un plan mucho más amplio que el de la simple historia comprobable de la planta. El jardinero tenía un proyecto en totalidad que abarcaba todo el jardín. En su sabiduría, conocía muy bien todo lo que con su ciencia descubriría el científico. Y sin embargo quiso que la rosa viviera, y que su existencia embelleciera dolorosamente aquel rincón del jardín, comprometiéndose a vigilar sus ciclos y a defender su vida amenazada. El jardinero estaba comprometido tanto con la rosa como con toda la vida y la belleza del jardín. Esto dependía de un plan nacido en la sabiduría de su corazón, y por tanto no podría nunca ser investigado por el científico, que reducía su búsqueda a la mera existencia de la planta individualmente considerada en su geografía concreta.

Al médico podrás preguntarle sobre los porqué de tu dolor.

Al psicólogo sobre la raíz de tus traumas.

Al historiador y al sociólogo el pasado que te condiciona.

Pero el para qué fuiste llamado a la vida aquí y ahora, eso tenés que preguntarse a Dios.

Jesús decía:

- Mi Padre es el Jardinero.


publicado en el libro Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Lleva la luz Día 6

¿Desperdicias tu vida?


Hay toda clase de situaciones en las cuales los creyentes se ven atrapados, sin embargo muchas están muy lejos del propósito principal de la vida, llevar el glorioso evangelio de Cristo a un mundo que yace en la oscuridad. 

Es una tragedia, pero a menudo, nosotros mismos nos convertimos en el peor enemigo del evangelio, al perder de vista la capacitación que provee el Espíritu de Dios en nuestra vida y el poder explosivo de la Palabra de Dios. Desperdiciamos nuestra vida y también afectamos a otros al no llevar la luz. Qué tragedia es que les demos la espalda a nuestros amigos que no conocen a Cristo y que enfrentan una eternidad de perdición. 

Hace algunos años quedé emocionalmente sacudido ante esta verdad, al cruzarme con un pequeño poema titulado: «Mi Amigo».  Lee atentamente estas palabras. 

Mi amigo, estoy de pie ante el juicio ahora 

Y siento que de alguna manera tú tienes la culpa. 

En la tierra caminé junto a ti día tras día 

Y nunca, ni una sola vez me señalaste el camino. 

Tú conocías al Señor en verdad y gloria 

Pero nunca me contaste la historia. 

Mi conocimiento entonces era muy poco 

Fácilmente me podrías haber conducido a salvo con él. 

Aunque vivimos juntos en la tierra 

Nunca me hablaste del segundo nacimiento; 

Y ahora, en este día estoy condenado 

Porque fallaste en mencionarme al Señor. 

Me enseñaste muchas cosas, es verdad, 

Te llamé mi amigo, confié en ti. 

Pero ahora me doy cuenta 

que es demasiado tarde 

Aunque podrías haberme salvado de este destino. 

Trabajamos durante el día, hablamos en la noche 

Y sin embargo no me mostraste la luz. 

Me dejaste vivir, amar y morir 

Y supiste todo el tiempo que nunca viviría en el cielo. 

Sí, te llamé mi amigo en la vida 

Confié en ti en el gozo y la adversidad. 

Y, sin embargo, al llegar a este terrible fin, 

¿Cómo te puedo llamar, mi amigo? 

Ejemplos a seguir 


Para ayudarnos a no caer en esta horrible trampa, haríamos bien en considerar el ejemplo de aquellos que han llevado fielmente la luz en el pasado. Así como la generación de ellos fue tocada por la luz del evangelio de Cristo, de la misma manera puede suceder con nuestra generación hoy. 

En primer lugar pienso en el impulsivo Pedro, el cual llegó a la luz por medio del testimonio de su hermano Andrés. La Escritura dice acerca de Andrés, «Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo)». 

Juan 1:41
41Éste halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).

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