La Salvación

2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

La Oración

Es una conversación o un dialogo de nuestro Espíritu con Dios. Es la comunicación directa de nuestro Espíritu con el Padre Celestial. Juan 4: 23-24.

El Testimonio

La palabra testimonio viene del griego mártir («μάρτυρας», «testigo») que hace referencia a quien da fe de algo debido a que lo ha vivido o presenciado.

Principio de Siembra y Cosecha

“Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” (Mateo 6:21).

jueves, 17 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús Día 8 (final del plan)

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Orar es pasar tiempo con Cristo


Confiemos en Dios y creamos que, así como Jesús guió a Pedro y Juan por caminos distintos, pasa lo mismo con los demás: mi esposa y yo no estamos de acuerdo con todo y me cuesta entender cómo el mismo Dios le dice a ella cosas diferentes, pero viene el «¡qué te importa!». Por ejemplo, necesitamos pasar tiempo con Jesús para saber Él qué haría...:

1. Si estuviera casado y su pareja le pide algo contrario a su voluntad.

2. En el lugar de alguien al que echaron injustamente de su trabajo; ¿demandaría?

3. En los “zapatos” del dueño de un establecimiento al que lo que más dinero le deja es vender alcohol, o un deportista que usa un uniforme que promociona esas bebidas. Veo a cristianos en esos lugares o con esos trajes. Cada uno debe consultarle a Dios qué hacer. Me han regalado camisas finas y no me las pongo porque promocionan el trago y Dios me dijo que no lo hiciera. Y, con respecto a los demás, vuelve y me dice «¡qué te importa!».

El Evangelio de Mateo dice: Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado… Orar simplemente es pasar tiempo con Jesús, pero eso produce efecto en nuestra vida, nos marca de manera tal que la gente se sorprende al ver que somos personas ordinarias, pero hablamos con autoridad y osadía. ¡Comprometámonos a pasar tiempo de oración con Jesús! Hay otros que tienen que hacer algo más, pues buscan a Dios en las noches —¡ya para qué!—, a esa hora también podemos hacerlo, Jesús lo hacía, sin embargo el salmista dijo: … De madrugada te buscaré… 
S. Mateo 6:6
6Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta,Is. 26.20. ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Salmos 63:1-2
1Dios, Dios mío eres tú;
De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas,
2Para ver tu poder y tu gloria,

Así como te he mirado en el santuario.
El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.
Reina-Valera 1960® es una marca registrada de American Bible Society, y se puede usar solamente bajo licencia.

miércoles, 16 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús día 7

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No caer en prácticas de las tinieblas


Los seguidores de Cristo estamos de acuerdo con lo que dice Deuteronomio acerca de no practicar el ocultismo, la adivinación, los hechizos ni contactar brujos. Pero algunos creen que los libros de Harry Potter son clásicos y que, si los leen pensando así, no desobedecen a Dios; suponen que pueden ver sus películas sin afectarse y dicen que son una herramienta para entender a los jóvenes. 

Otros en cambio, creemos que eso es darle lugar al diablo, “pasar la raya”, abrirles la puerta a los demonios, tener fascinación por la brujería y participar en acciones contrarias a la Palabra. Y, si un cristiano lo hace promociona ese estilo de vida. 

Si orar es hablar con Jesús, en mi tiempo con Él, no lo veo con esos libros o películas, pero otros sí, por eso hay conflictos. No veo a Cristo tomándose una cerveza con sus amigos, sin embargo, otros sí. El punto es no permitir que esas diferencias rompan las relaciones con los que Dios nos puso en el camino. Hablé con un amigo que hace cosas que no me agradan, incluso ya no se congrega, y me agradeció el ser su amigo a pesar de eso, porque me abrió su corazón y me contó que estaba dolido porque hay cristianos que lo rechazaron y seguramente Jesús no lo haría.
Deuteronomio 18:9-14
9Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. 10No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero,Lv. 19.26.ni sortílego, ni hechicero,Ex. 22.18. 11ni encantador, ni adivino,Lv. 19.31. ni mago, ni quien consulte a los muertos. 12Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. 13Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.Mt. 5.48. 14Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.


martes, 15 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús Día 6

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Decisiones en Cristo


Orar es pedirle al Espíritu Santo que nos revele qué haría Jesús, pero no solo eso, sino qué haría en nuestros “zapatos”. La salvedad es porque hay cosas que hizo que algunos no deberíamos o no podríamos. Por ejemplo, Él se sentó a comer con pecadores, pero alguien mundano o que duda de la existencia de Dios, no puede. Por eso la pregunta no es ¿qué haría Jesús?, porque claramente se sentó con ellos porque no tenía esas tentaciones, sino es ¿qué haría Jesús en nuestro lugar? porque muchos no podemos darnos ese “lujo”. Jesús estuvo solo con la samaritana y seguramente no era fea, pues tuvo cinco maridos, pero un hombre con luchas sexuales o peleas con su esposa no podría. Es posible que Jesús oiga música, lea libros o vea películas que a otros nos harían daño. Hay decisiones fáciles de tomar porque la Biblia dice sí o no, pero hay otras subjetivas, y a unos Dios les dice sí y a otros, ¡no!. Por eso a cada uno nos toca buscar a Dios de manera personal y preguntarle su voluntad para cada uno. No se trata de lo que haga el pastor porque lo que el Señor quiere para él es diferente a lo que les pide a los demás. 

Por ejemplo, Jesús le dijo a Pedro que iba a morir como un mártir; ante esa declaración, Pedro preguntó acerca de Juan: —Señor, ¿qué va a pasar con él?..., pero Jesús contestó: —Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿qué te importa? Luego volvió a decirle: En cuanto a ti, sígueme.

Vemos claramente que hay instrucciones diferentes para cada persona. Pedro siguió a Jesús y eso lo llevó a morir como un mártir. Juan lo siguió y tuvo una buena y larga vida. Por eso, cada uno debe pasar tiempo a solas con Jesús, porque aquello que Dios me dice a mí, no necesariamente es lo mismo para ti.
S.Juan 21:20-22
20Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?Jn. 13.25. 21Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? 22Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.

lunes, 14 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús Día 5

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Haciendo lo que dice Jesús


Cuando Pablo concluye su carta a la iglesia en Corinto, dice: Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes. Habla de la Trinidad. Pasamos tiempo con Jesús cuando tenemos comunión con el Espíritu Santo.

Jesús sigue diciendo: No los abandonaré como a huérfanos; vendré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán… Con esto quedaron sorprendidos.

Pero Juan aclara: Judas (no Judas Iscariote, sino el otro discípulo con el mismo nombre) le dijo: —Señor, ¿por qué te darás a conocer solo a nosotros y no al mundo en general? ¡Qué pregunta tan importante!, Jesús contestó: —Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos, es decir, todos los que me aman, me buscarán en oración. Sin oración no hay cristianos. Sin pasar tiempo con Dios no hay nada.

Jesús continuó: —El que no me ama no me obedece. Y recuerden, mis palabras no son mías; lo que les hablo proviene del Padre, quien me envió. Les digo estas cosas ahora, mientras todavía estoy con ustedes. Sin embargo, cuando el Padre envíe al Abogado Defensor como mi representante es decir, al Espíritu Santo, él les enseñará todo y les recordará cada cosa que les he dicho. ¿Dónde nos lo recordará y enseñará? En el tiempo de oración, no en lo que se hace en la iglesia, sino en el tiempo que tenemos todos los días, para hablar con Dios. Orar es simplemente pasar tiempo con el Espíritu Santo.

Unos versículos antes de que Jesús prometiera el Espíritu Santo, dijo: … todo el que crea en mí, hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre. Cuando leemos esto, pensamos en las obras sobrenaturales, (echar fuera demonios, sanar a los enfermos), pero va más allá, no se limita solo a los milagros, sino con todo lo que hacemos en nuestra vida diaria, hacer lo que hizo Jesús, es decir, levantarse temprano en las mañanas a orar. No hacer nada si el Padre no nos lo muestra. Todas estas obras las podemos hacer, si pasamos tiempo en oración, todos los días con Jesús.
2 Corintios 13:14
14La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.
S.Juan 14:12
12De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
S.Juan 14:18-19
18No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.
S.Juan 14:22-26
22Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? 23Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.
25Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.


domingo, 13 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús Día 4

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Jesús con y en nosotros


En el Evangelio de Lucas encontramos a dos discípulos que, sin darse cuenta, caminaron con Cristo a Emaús y, al reconocerlo, dijeron que ardía su corazón porque les explicaba las Escrituras. Hubo un efecto en ellos, el mismo que cuando oramos; ¿por qué? Tenemos que preguntar a Jesús, qué haría en nuestro lugar, escucharlo para conocer su corazón y obedecerlo. 

Jesús dijo: Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. No dice que oímos, porque eso es sentir ruido. Escuchamos, que significa ¡poner atención!, por eso somos sus seguidores y pasamos tiempo con Él para recorrer sus pasos. Es decir, oramos. Los doce lo hicieron porque Jesús estaba aquí en la tierra, ¿pero cómo lo hacemos nosotros si se fue? La Biblia nos muestra que experimentamos lo mismo en la comunión con el Espíritu Santo.

En Juan, cuando el Hijo habló con los discípulos de subir al cielo, emocionado les dijo: Si me aman, obedezcan mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Abogado defensor... El Espíritu no es menos que Él, es Él con nosotros guiándonos a toda la verdad. Continúa diciendo: … y él les dará otro Abogado defensor, quien estará con ustedes para siempre. Me refiero al Espíritu Santo, quien guía a toda la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo busca ni lo reconoce; pero ustedes sí lo conocen, porque ahora él vive con ustedes y después estará en ustedes.

Recuerda que esto es antes de la muerte y resurrección de Jesús. Entonces, el Espíritu Santo en ese momento estaba con los discípulos, siempre estaba a su lado, pero después de la  muerte y resurrección era similar a la experiencia que tenemos cuando recibimos a Cristo como Señor y Salvador, está con y en nosotros. Sin embargo, debemos estar pendientes de que no nos pase lo que a veces sucede con el cónyuge, cada uno anda en su “mundo” y no hay una relación cara a cara ni un tiempo para conocerse; no son amigos. Eso pasa con algunos seguidores de Jesús: su Espíritu está en y con ellos, pero no hay comunión. Por eso necesitamos orar, que es simplemente pasar tiempo con Jesús, hablar con el Espíritu Santo.
S.Juan 10:27
27Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
S.Juan 14:15-17
15Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.


viernes, 11 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús Día 3

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Tiempo con Jesús


¿Qué hacían Pedro y Juan?: repetir lo que vieron hacer a Cristo, ¡eso es orar!: al imitarlo y hablar con Él, viene la valentía, el poder y la autoridad. Los discípulos lo vieron caminar sobre el mar, por eso reconocieron que realmente era el Mesías. Lo observaron comer con pecadores y miraron qué hacía. Lo vieron en la cruz y resucitar, por eso supieron que no hay salvación sino en su nombre. Lo reconocieron como hombre, es decir, observaron su humanidad: riendo, llorando, dormido y enojado, pero también vieron su divinidad. Y hemos visto su gloria, la gloria del único Hijo del Padre

Los doce aprendieron a tener misericordia cuando lo observaron amar y perdonar a la prostituta que le lavó los pies. También vieron cuando los fariseos echaron otra a sus pies, y miraron cómo Jesús tomó su lado. ¿Por qué lo menciono?: orar es ver con nuestros ojos lo que ellos miraron. Leer los evangelios y pedirle al Espíritu Santo que nos revele qué pasó, para practicarlo. Entonces, orar es pasar tiempo con Cristo y, como resultado, ¡mudamos a su semejanza!, como dice la Biblia.

Muchos hacen cosas diferentes a lo que Jesús hacía al estar con pecadores. La segunda carta a los Corintios dice: Todos nosotros podemos ver y reflejar la gloria del Señor, ¡orar es ver a Jesús, para salir y reflejar su gloria! Dios, que es Espíritu, nos hace parecidos a Él a medida que somos transformados a su imagen. En nuestro tiempo a solas con el Padre, ¿qué vemos?: algunos no reflejan la gloria de su Hijo.

En el Evangelio de Lucas, encontramos el relato de dos discípulos, que sin darse cuenta, caminaron con Jesús a Emaús. Cuando finalmente reconocieron que el que caminaba con ellos era Jesús, dijeron: ¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?
S.Juan 1:14
14Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
2 Corintios 3:18
18Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
S. Lucas 24:32
32Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

jueves, 10 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús Día 2

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¿Cómo impactar a otros?


Revisemos de nuevo el libro de Hechos: Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús.

El mismo versículo, en la Biblia Pasión dice: Las autoridades estaban impactadas al ver la valentía de Pedro y de Juan, especialmente cuando descubrieron que eran personas ordinarias que nunca habían recibido un entrenamiento religioso. Entonces comprendieron el efecto que Jesús tuvo sobre ellos, simplemente por haber pasado tiempo con Él.

La oración es pasar tiempo con Jesús, así como lo hicieron los discípulos. Ellos caminaron con Jesús, y mientras tanto, hablaban. Cada mañana se daban cuenta de que Jesús salía a un lugar desierto; como dice el Evangelio de Marcos: Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Ese es el versículo que Dios quiere dejar en sus mentes.

Lucas nos muestra que Jesús pasó la noche orando, y los discípulos se dieron cuenta de que la oración era muy importante para Jesús. Él mismo dijo que no hacía nada, si no veía al Padre hacerlo. Jesús dijo: El Hijo no puede hacer nada por su propia cuenta; solo hace lo que ve que el Padre hace. Por eso no comenzaba el día sin orar, porque en ese tiempo el Padre mostraba lo que haría a través de Jesús.

Los discípulos al pasar tiempo con Jesús aprendieron a sanar a los enfermos, a echar fuera demonios, y tantas otras cosas, como Él las hacía. En una ocasión, cuando no pudieron echar fuera un demonio, le preguntaron a Jesús: ¿Por qué no pudimos expulsar el demonio? Él mostró el por qué; en este caso les dijo: Porque no tienen fe. Aprendieron a hablar y predicar, viendo y oyendo a Jesús.

Marcos dice: La gente quedó asombrada de su enseñanza, porque lo hacía con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacían los maestros de la ley religiosa. Eso motivó a los demás, por eso: Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados.
S. Lucas 6:12
12En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.
S.Juan 5:19
19Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.
S. Mateo 17:19
19Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
S. Marcos 1:22
22Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
S. Marcos 1:35
5Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

miércoles, 9 de enero de 2019

Orar es pasar tiempo con Jesús Día 1

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¿Cómo inspirar a los demás?


El libro de Hechos dice: Los miembros del Concilio quedaron asombrados cuando vieron el valor de Pedro y de Juan, porque veían que eran hombres comunes sin ninguna preparación especial en las Escrituras. También los identificaron como hombres que habían estado con Jesús.

Orar es simplemente eso, pasar tiempo con Él. Si lo hacemos, ¡veremos resultados! ¿Qué efecto tiene en nuestra vida estar con ciertas personas?

Cuando era niño nos visitaban diferentes tipos de personas que servían a Dios, algunas hablaban de las experiencias que tenían con el Espíritu Santo, las palabras proféticas que Dios les daba y su cumplimiento, y lo que Él hacía en sus vidas, iglesia o nación. ¡Esas conversaciones me marcaron! Las oía emocionado hasta que mi mamá me mandaba a dormir, entonces las seguía escuchando desde mi cuarto porque hacían que me acostara feliz, emocionado y sediento de Dios, ¡esas personas me inspiraron a amarlo! 

Otras personas me generaban envidia, envidia de sus compras y su deseo incontrolable por tener. Con otros me sentía “poca cosa”, acomplejado, que no había hecho nada. Algunos otros me apasionaban por aquello que los apasionaba: el deporte, por ejemplo, o sus viajes o carros; ¡eso me contagiaba! Y definitivamente, hacia algunos solo sentía el deseo de que se fueran porque lo único que hacían era hablar mal, criticar, quejarse de la vida, la iglesia, las predicaciones, la alabanza, los pastores, la ciudad… Cuando ellos estaban era como si apagaran mi luz, a diferencia de los que Dios usó para inspirarme a servirlo, a trabajar en su reino. Precisamente eso fue lo que más me atrajo de mi esposa: ¡siempre que estoy con ella me siento retado a amar a Dios y a expandir su reino!

Ahora… ¡¿qué efecto tiene sobre ti pasar tiempo con algunos y cuál efecto produces tú en los demás?!
Hechos 4:13
13Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.


martes, 8 de enero de 2019

Listos para la batalla Día 6

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Jesús revirtió la realidad de la condición humana. Desde Adán hasta el día en que Jesús entregó su vida, el ser humano permaneció esclavo de Satanás a causa del pecado. Al ser expulsado del huerto del Edén, perdió todos sus privilegios, el mayor de los cuales era el caminar con Dios. Luego de pecar, no hubo para el ser humano posibilidad de entrar en la presencia de Dios sino a través de sacrificios. Satanás se encargó de robarle a Adán algo que él sabía que era fundamental para vivir una vida plena de paz y felicidad: la comunión con Dios, poder caminar juntos, hablar cara a cara con su Creador.

De ahí el valor de lo que Jesús recuperó. Él nos elevó al estatus original. Su sacrificio nos devolvió el inmenso privilegio de caminar nuevamente con Dios, a toda hora y en todo lugar, así como en el principio lo hicieron Adán y Eva.

Dios está con nosotros. Ya no hay barreras que nos separen, no hay límites, no existe nada ni nadie que pueda impedir nuestra comunión con Dios. Podemos hablar con Él en todo momento y lugar. Contamos con su ayuda dondequiera que nos encontremos. Jesús derribó todo lo que nos separaba de Dios. Ahora, el camino está abierto para todos en Jesús. Entremos por ese camino para vivir una vida victoriosa.

Parte maravillosa de lo que Jesús le arrebató al diablo, y que con su sacrificio hizo posible, es la autoridad que le había robado al hombre. Esa autoridad le pertenece ahora a la Iglesia. Todos los que creen, los que son hijos de Dios, los que caminan junto a Él y viven tomados de su mano, son los acreedores de esta valiosa autoridad. Jesús recuperó lo que habíamos perdido por el pecado y lo entregó a su Iglesia.

La autoridad que la Iglesia como Cuerpo de Cristo ha recibido es mucho mayor de lo que podemos imaginar, ya que el mismo infierno no podrá prevalecer frente a ella.

En la unidad del Cuerpo de Cristo hallaremos la mayor autoridad que hará sucumbir al mundo de las tinieblas. Puestos de acuerdo, podemos sujetar cualquier cosa que esté dominando en el mundo espiritual para cambiar la realidad en el mundo terrenal. Tenemos autoridad para atar al diablo y a todas sus huestes, y para desatar las bendiciones abundantes y sobrenaturales de Dios sobre nuestras vidas.
S.Juan 19:30
30Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.
1 Corintios 15:55





55¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?

S. Mateo 18:18-20
18De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.Mt. 16.19; Jn. 20.23. 19Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Os. 13.14.


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