sábado, 16 de septiembre de 2017

Desarrollo de la autoridad en el Reino de Dios día 3


“Lo que produce la ausencia de autoridad”

La ignorancia de la autoridad es causa de anarquía, confusión, caos y la tiranía que aflige a la sociedad en todos los estamentos que la componen. Lamentablemente, esta disfuncionalidad, también ha llegado al seno de la iglesia. 

Sin autoridad, la vida no tiene orden, pues se rompe el diseño establecido por Dios, el autor de todo lo existente, y se cae en un oscuro vacío, carente de dirección y correcta operación del orden creado; el propósito no tiene protección, pues Dios solo esta comprometido para preservar todo aquel y todo aquello, que respeta su orden y cumple su propósito por el cual lo trajo a existencia.

Sin autoridad, no hay funcionamiento efectivo, y nos enredamos en un activismo infructuoso que nos desgasta fuerzas, tiempo y recursos; al pensar que por que nos  movemos, estamos avanzando. Cuando Jesús enseñaba, lo hacía con autoridad, no como los escribas, quienes solo repetían lo que otros decían, pero sus vidas no los respaldaban.

Por no respetar la autoridad directiva que Dios establece, muchas veces nos distraemos dando vueltas en el carrusel de la diversión cristiana, sin avanzar y alcanzar todo aquello para lo cual fuimos elegidos en el propósito del reino. Tito, era un pastor joven, pero el apóstol Pablo lo puso en autoridad, vemos como en la carta lo anima a realizar su asignación con autoridad, a pesar de la actitud de quienes se debían a él.

Cuando no hay autoridad,  el potencial es cancelado y desperdiciamos valiosa energía, pues perdemos orientación y protección que Dios nos proporciona para obtener productividad eficiente, efectiva y eficaz que el reino demanda.

La falta de autoridad, hace que el destino se aborte y los planes que Dios ha trazado con nuestras vidas pueden ser trastocados, ya que no tenemos una dirección precisa del camino a seguir, ni entendimiento claro de lo que Dios nos quiere decir, pues se parte de una actitud rebelde y de rechazo a la persona que el Señor nos ha puesto como autoridad, tanto en la iglesia, como el gobierno civil.

Oremos: Padre amado, te agradezco por la autoridad que colocaste en el gobierno civil y en tu iglesia. Pido sabiduría para someterme a mis autoridades, y para liderar a quienes has colocado a mi cargo para entrenarlos y desarrollarlos en el reino.




Marcos 1:22Reina-Valera 1960 (RVR1960)


22 Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

Tito 3:1Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Justificados por gracia


Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra

Tito 2:15Reina-Valera 1960 (RVR1960)

15 Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.
Reina-Valera 1960 (RVR1960) Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

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