lunes, 4 de septiembre de 2017

Atesora la palabra en tu corazón Día 6

“Una frase a la vez”

Cuando memoricé Colosenses 3:12, usé una técnica personal para recordar la lista de los atributos piadosos que Dios nos dio en este versículo. Asocié cada letra a las características de una amiga y me ayudó a recordar el versículo. 

Dividir un versículo, especialmente uno muy largo, en pequeñas frases, ayuda con el proceso de memorización. Mientras leer las frases una y otra vez, puedes notar patrones, rimas, o listas en el verso. Usa resaltadores de diferentes colores, para marcar aquellas palabras claves, que edifican de ese versículo; las listas pueden ayudar a unir el verso en tu memoria mientras lo aprendes, y da un empujoncito a tu memoria mientras repasas el versículo. 

Tómate el tiempo necesario para buscar en el versículo esos patrones, esta acción se compara con construir una casa en un fundamento sólido. Si construyes intencionalmente un fundamento al unir la referencia al versículo y organizas el versículo en frases cortas mientras buscas patrones, palabras que riman, y listas, ¡el versículo se mantendrá fuerte en tu mente, corazón y memoria!

Aprende cada palabra perfectamente. Has notado, que cuando pides cantar una estrofa de “Increíble gracia”, ¿la gente canta las palabras exactas? Nadie parafrasea las palabras o dice, “bien, eso dice algo como…”

Todos recordamos rimas infantiles y canciones, como “Sol solecito”, aprendida en la infancia y que puede traer a memoria las palabras exactas. Si tomo a unos pocos de ustedes en una habitación y pido que canten esa canción, todos lo harán de la misma manera. Tú aprendiste la canción perfectamente, así que, la recuerdas bien.

La práctica, establece la permanencia del versículo en tu mente. Hay un grado de peligro en esta declaración, porque podemos practicar algo incorrectamente, y así nuestra práctica viene a convertirte en un aprendizaje equivocado. Practicar las palabras exactas de la Escritura, asegura que el repaso permanente guardará de la manera correcta la información en el cerebro, el corazón y el espíritu, permitiendo recordar las palabras muchos años después.

No queremos hacer de la memorización de las escrituras una práctica legalista, sin dejar lugar a la gracia. Sin embargo, queremos atesorar la verdad completa en nuestros corazones, no solo una verdad parcial o versión diluida. Toma el tiempo necesario para escribir tus versículos correctamente, sin quitar o adicionar cualquier palabra. Mientras memorizas el versículo, y lo repasas, revisa tu exactitud, ¡así que te aprendas la verdad y nada más que la verdad!

Proverbios 3:1 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Exhortación a la obediencia

Hijo mío, no te olvides de mi ley,
    Y tu corazón guarde mis mandamientos; 

Proverbios 4:4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Y él me enseñaba, y me decía:
Retenga tu corazón mis razones,
Guarda mis mandamientos, y vivirás. 

Proverbios 7:3 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Lígalos a tus dedos;
Escríbelos en la tabla de tu corazón. 

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