lunes, 26 de junio de 2017

7 Oraciones Sencillas Diarias Dia 1

"Escucha mi oración"

“Escucha, oh Señor, mi oración, y atiende a la voz de mis súplicas” (Salmos 86:6, LBLA). 
Aquellos de nosotros que oramos, podemos encontrarnos en peligro de perder la plenitud de la oración a medida que caemos en la rutina de las palabras familiares y las peticiones repetidas. A medida que caminamos a través del valle de la sombra de la rutina, muchos de nosotros solo bajamos nuestras cabezas y esperamos días mejores. Pero la Biblia habla tan a menudo y en términos tan elevados de la oración, que no podemos permanecer mucho tiempo en ese estado. 

David escribió un libro completo de canciones/oraciones inspiradas para Dios, así que podemos pensar que él sabía que Dios escucha todas nuestras oraciones. Pero una y otra vez, él sigue suplicando a Dios que lo escuche (Salmos 27:7, 28:2, 30:10, y más). ¿Pedimos a Dios que escuche nuestra oración, o simplemente asumimos que Él lo hará?

La ayuda de Dios, siempre presente, puede hacer que nos inclinemos a tomarlo por sentado. Escuchamos, “Pídanme lo que sea que deseen, y Yo se lo daré”, y de manera tranquila, incluso subconsciente, comenzamos a presuponer que Dios existe para cubrir nuestras necesidades. Sin embargo, esa clase de derecho le roba el poder a la promesa de Dios, y vacía de asombro nuestra vida de oración.

El Dios Todopoderoso, el Soberano y Creador infinito del cielo y de la tierra, escucha nuestras oraciones. Nunca jamás tomemos a Dios por sentado. Conozcamos su santidad, y nuestros pecados lo suficientemente bien como para no presuponer que Él nos escuchará, a no ser por amor a Jesús. Pidámosle escuchar una oración más.
 

Salmos 86:1-7Nueva Versión Internacional (NVI)

Oración de David.

86 Atiéndeme, Señor; respóndeme,
    pues pobre soy y estoy necesitado.
Presérvame la vida, pues te soy fiel.
    Tú eres mi Dios, y en ti confío;
    ¡salva a tu siervo!
Compadécete, Señor, de mí,
    porque a ti clamo todo el día.
Reconforta el espíritu de tu siervo,
    porque a ti, Señor, elevo mi alma.
Tú, Señor, eres bueno y perdonador;
    grande es tu amor por todos los que te invocan.
Presta oído, Señor, a mi oración;
 
    atiende a la voz de mi clamor.

 

Santiago 4:2Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Salmos 4:1Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Oración vespertina de confianza en Dios

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.
    Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;
    Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

 

Salmos 17:6Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios;
Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

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